sábado, 24 de enero de 2026

Manuel Quejido

Densueño (1979) Acrílico sobre lienzo 190 x 180 cm

Ver esta pintura fue todo una especie de iluminación. No sé cuánto tiempo lleva expuesta en la sala pero tuve la sensación de descubrirla como si nunca hubiese estado allí. Bosquejada a grandes trazos, parecía completa; detrás del panel donde se expone había un grupo de personas y se oía hablar, aunque no distinguía las palabras, tan solo un plauso corto, o unas risas, o un tono más alto de voz como si alguien intentara hacerse oír, con énfasis, como discrepando. Detrás del panel parecía todo oscuro, confuso indescifrable. A este lado, donde se expone el cuadro, este Densueño, luminosidad, colorido, luz, mucha luz.

Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, en calle Conde-Duque s/n. de Madrid.

sábado, 17 de enero de 2026

Ramón Casas

Nunca me ha sido fácil encontrar obra de Ramón Casas y siempre he tenido especial predilección por su pintura. Una de sus obras me estuvo acompañando durante años en el desayuno, era una bandeja con su obra Plein Air (1890-1891), una mujer sentada frente a una mesa en un patio, al fondo se ve un hombre que parece llamar o intentar abrir una puerta. La bandeja, de latón, acabó deteriorada por el uso y los años. Lejos quedan ya mis visitas a Montjuic y al Museo de Arte de Cataluña para ver las obras modernistas, sobre todo de CasasRusiñol. Luego he ido recogiendo obras de diferentes exposiciones, aunque no forman un conjunto sino temas dispares.

BANCO DE ESPAÑA DE MADRID

Paisaje (Camí antic de Vilanova) 1890. Óleo sobre lienzo

Este Paisaje (Camí antic de Vilanova), propiedad del Banco de España, se expuso en Alegorías de un porvenir, muestra sobre el desarrollo e industrialización de España a través del arte. La cartela de esta obra nos introduce en la temática: "En la mitad superior del lienzo se abre un horizonte despejado, apenas interrumpido por algunas nubes. Abajo un terreno árido configura un paisaje donde la naturaleza deja de ser protagonista, En el eje central se alza un poste que, más allá de su función estructural , se erige como centro visual y alegoría de la comunicación y la electricidad". El cuadro me llamó la atención por estar lejos del ideal que tenía de Ramón Casas la vida bohemia y París.

Banco de España, en calle Alcalá, 48 de Madrid


COLECCIONES REALES DE MADRID

Alfonso XIII a caballo (1905) Óleo sobre lienzo

En las Colecciones Reales, colección de obras de arte de primera calidad, encontramos este retrato de l rey Alfonso XIII de Ramón Casas, pintado en 1905 me resulta muy velazqueño, apenas esbozado el fondo en el que se adivina la sierra de Madrid y la explanada donde se recorta el caballo, limpia, sin nada que desvíe la mirada del espectador hacia el retratado. Según la cartela, Casas, reputado retratista, sólo necesitó dos sesiones para hacer este retrato del rey que al parecer no le gustó mucho al monarca, y detalla "la altiva expresión del rey en una composición que, pintada desde un punto de vista bajo, subraya la monumentalidad del retrato. Los tonos grisáceos dominantes hacen que la mirada de espectador se dirija hacia el rostro del monarca".

Colecciones Reales, calle Bailén, s/n. de Madrid


MUSEO REINA SOFÍA DE MADRID

Del Reina Sofía traigo este lienzo de clara vocación social, el espectáculo dantesco de la ejecución a garrote vil de un reo en una plaza pública. La obra, Garrote vil (1894) se encuentra entre otras de igual temática, Cuerda de presos de José María López Mezquita y Conciencia Tranquila de Julio Romero de Torres.

Garrote vil (1894) Óleo sobre lienzo

Aunque su temática es social, Casas no pode el centro de la obra en la ejecución del reo que aparece entre el verdugo y justicias, y el cadalso aparece parcialmente tapado por un árbol. El año anterior, en 1893 y tras muchos años sin ejecuciones, se llevó a cabo una pública en Barcelona que convocó una muchedumbre para verla, en realidad es esta muchedumbre la protagonista, la realmente definida en la obra, el resto, la escena y el paisaje de edificios aparece difuminado.

Museo Reina Sofía, en calle Santa Isabel, 52 de Madrid.


miércoles, 14 de enero de 2026

José María López Mezquita

José María López Mezquita, académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, pintor del primer cuarto del siglo XX. Aquí traigo dos cuadros suyos, uno de la Real Academia y otro del Museo de Ávila, ambos estrechamente ligados a sendas instituciones. El primero, muy castigado por los reflejos y la iluminación, por ser miembros de la Academia el pintor y el retratado; y el segundo por la temática, dos mujeres con un pastor y la muralla de Ávila como fondo.

Retrato de don José Francés (1915) Óleo sobre lienzo 0,89x1,15 cm
Donado por la viuda del retratado en 1964 

El primero nos introduce muy brevemente en la personalidad del retratado y su amistad con López Mezquita según podemos leer en la cartela que acompaña la obra: "Coetáneo de López Mezquita, el novelista y crítico de arte español José Francés (1883-1964) fue una persona relevante en el mundo cultural. Académico de San Fernando desde 1923, fue secretario perpetuo de la Corporación desde 1934. Votó a favor de la candidatura de López Mezquita, siendo él mismo quien le contestó en su discurso de ingreso en 1925. Su actitud al posar, apoyando el rostro en una mano, así como el retrato, los libros y flores sobre la mesa, transfieren una sensación de estudiada informalidad". 

Aldeanas de Ávila con un pastor (1920)

Aldeanas de Ávila es una obra costumbrista tiene el encanto de retratar la muralla de Ávila como fondo, en la línea de Sorolla cuando visitó la ciudad, o Caprotti. que se instaló en ella tal como hizo el propio López Mezquita. Los ropajes de las aldeanas, de alegre colorido contrastan con el carácter sobrio abulense que retratara en su viaje de principios de siglo, el también granadino, Manuel Gómez Moreno. Tuvo taller en la ciudad de Ávila, el Estudio, donde se instaló a partir de 1912 de forma temporal, -hoy es un bar extramuros de la ciudad donde se guarda y podemos ver un cuadro de grandes dimensiones y que últimamente me consigo encontrar abierto.


MUSEO REINA SOFÍA

Cuerda de presos (1901) Óleo sobre lienzo

Junto a Julio Romero de Torres y Ramón Casas, en la sala que domina la pintura social del Reina Sofía, impresiona este lienzo pintado cuando López Mezquita aún no había cumplido los 18 años. Un cuadro de grandes dimensiones (223x351 cm.) en el que se ve a un grupo de presos caminando entre dos guardia civiles y una gitana -que nos recuerda a Nonell- los acompaña, "interpelando a uno de los guardia civiles", escena que contempla una pareja de burgueses. Dos mundos, según la nota que facilita el museo, que se contraponen en el cuadro. Día de invierno lluviosos que proporciona a la escena un ambiente frío, una atmósfera cargada que evoca la brecha entre los desarraigados y el mundo ordenado de la justicia y el orden que se adelanta un par de décadas a los turbulentos años 20 del siglo pasado, la antesala de un mundo global y los grandes desequilibrios entre las clases sociales.

Museo Reina Sofía, en calle Santa Isabel, 52 de Madrid.

lunes, 12 de enero de 2026

Matías Quetglas

Pintora y niña (60x73) Acrílico/contrachapado

Paseo por la sala de exposiciones de Los Serranos, un paseo silencioso, siempre bien recibido por los grandes lienzos de la Fundación. Apenas si se cruza uno con otros visitantes lo que en ocasiones se puede interpretar como que no es la hora de la visita, siempre muy pronto, nada más empezar la jornada, por lo que la obra, en este caso, de Matías Quetglas se absorbe con tranquilidad, se asimila plenamente la imagen, los personajes retratados, los paisajes, los colores amables, planos, sin apenas uno puro que venga a romper la tibieza de los ocres y nos obligue a retirar la mirada de los ojos fijos, imperturbables, inquirentes de sus protagonistas.

Bañista (100x81) Acrílico/contrachapado

"Su obra, -comenta la galería Bat Alberto Cornejo de Madrid-, combina realismo figurativo, hiperrealismo y surrealismo, centrando su atención en la figura humana, con composiciones de gran formato y volúmenes expresivos". En esta galería, que tiene un excelente fondo, recordaba haber visto alguna obra de Quetglas, las busqué y sólo encontré este texto en el que se destaca la importancia de la figura humana, y como indica R. Zurita (tesis doctoral), su interés por la imagen femenina, y el bodegón.


La exposición es muy buena, de gran calidad, tanto en pintura como en escultura; el visitante podrá disfrutar de un excelente grupo de obras muy bien compensadas, algunas de ellas las traigo aquí, aunque como suele ser lo normal, solo dan una idea de la obra original. "Pintor, grabador y escultor", se repite una y otra vez en los textos consultados, el artista menorquín domina todas estas disciplinas con un toque personal que las identifica.

Mujer con abubilla (65x81) Acrílico/contrachapado

Conversación en el mar (2025) Acrílico/aglomerado (73x110) 

Giganta con pañuelo (146x114) Acrílico/contrachapado

Matías Quetglas. Pintura, Dibujo, Escultura, Palacio los Serrano en plaza de Italia, 1 de Ávila.


miércoles, 7 de enero de 2026

Mateo Inurria

BANCO DE ESPAÑA DE MADRID

Esta cabeza monumental, según el catálogo de la exposición, obra de Mateo Inurria, "pertenece al grupo escultórico de carácter alegórico La Marina concebido para el monumento a Alfonso XII en el Parque del Retiro de Madrid". La exposición Alegorías de un porvenir, sobre el tránsito de España hacia el mundo industrializado a través de las artes, nos trae esta espléndida escultura de Inurria junto a las obras de otros artistas de su época, de los cuadros de Sorolla, Arrieta o Gutiérrez Solana a los dibujos preparativos de las vidrieras del Banco de España, todo inserto en el movimiento art déco, "una estética internacional que conjugaba geometría, orden y sofisticación".

Pescador (1903) Bronce patinado

La expresión dura del rostro del pescador denota el espíritu regeneracionista "que valoró el trabajo como fundamento nacional". Inurria, artista de raigambre decimonónica, no fue ajeno a este movimiento en torno al desastre de 1898 con la perdida de las colonias y la necesidad de sobreponerse al pesimismo que se apoderó de España.

Banco de España en calle Alcalá, 48 de Madrid


REAL ACADEMIA BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO DE MADRID



Hasta que no vi las obras de Mateo Inurria en el Museo de Bellas Artes de Córdoba, hasta entonces, sólo había sido el nombre de la calle que parte de la estación de Chamartín hasta plaza Castilla en Madrid. De aquellas esculturas me quedan unas pocas imágenes de escasa calidad, al menos hay están surgiendo lentamente alguna de sus obras. Una faceta interesante de escultores, pintores y sobre todo ahora fotógrafos, son los retratos. Así nos llegan las facciones, los rostros, las fisonomías de otros artistas o de ellos mismos cuando estaban vivos, cuando creaban, del momento de inspiración, de sus sombras y sus luces; bustos de semblante triste o idealizado, ademán serio, enérgico o gesto agotado. Pero no nos desviemos de la obra, de la creación, del arte. 

Desde el Bellas Artes de San Fernando de Madrid traigo las primeras obras de Inurria. La primera la que encabeza esta entrada, Ensueño (Mi discurso en mármol), obra de madurez que ahonda en la personalidad de su autor.

Ensueño (Mis discurso en mármol) Mármol (0,48x0,49x0,54 cm.) Firmado YNURRIA 

La cartela nos habla de esta escultura como si fuese un compendio de vida a través de la juventud que representa: "Bellísima obra de madurez en que el artista culmina una vida de diálogo con la escultura. El retrato de esta joven pensativa, con el rostro apoyado en su mano derecha, refleja nostalgia y serenidad". Inurria trabaja aquí con matiz modernista, "la huella del modernismo se aprecia en la línea tan fluida que parece desmentir la dureza del mármol". No lejos de esta obra hay otra de Clará y una de Gargallo, y algún cuadro de influencia modernista, pero ninguna  respira ni transmite la placidez de esta joven. Concluye la cartela que Inurria no gustaba de discursos, por lo que donó la obra a la academia en sustitución del suyo de ingreso en ella en señal de agradecimiento. Quizá no exista mejor discurso que la propia obra.

Cabeza de Eduardo Rosales (1922) Bronce patinado en verde 0,31x0,22x0,25 cm.
Donada por don Manuel Comba, académico correspondiente por Ávila, en 1976.

La segunda obra es un busto del pintor Eduardo Rosales. Sobre esta obra la cartela es muy expresiva, en ella se indica que con la muerte de Rosales "enfermo de tuberculosis desde su adolescencia, se malogró el mayor talento de la pintura española del siglo XIX". La cabeza corresponde al monumento que se erigió al pintor en el paseo de Madrid que lleva su nombre. Añade la cartela que "está modelada sobriamente, dentro de la estética moderna, pero a la vez transmite con sensibilidad la expresión serena y melancólica del personaje".



Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en calle Alcalá, 13 de Madrid.