martes, 28 de marzo de 2023

Santiago Rusiñol

REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO DE MADRID



En este museo encontré este Jardín de montaña (Sa Coma IV), al que tan sólo cabe añadir el texto completo de la cartela que lo acompaña:

Mallorca es un capítulo especial en la obra de Rusiñol, que en 1904 pasa allí una larga temporada. Se entusiasma con los jardines creados por el archiduque Luis Salvador de Austria en Miramar, cerca de Sa Coma; la luz radiante que invade este cuadro nos devuelve la belleza de un verdadero paraíso. Años más tarde, Rusiñol publica un libro sobre Mallorca, L'lla de la Calma, en que elogia a su mecenas: Prohibió que en todo su término se pudiera cortar una rama, y el bosque, agradecido, se ufanó en vestirse de gran belleza, y cuando la sombra cubrió las montañas hizo caminos bajo los árboles; pero caminos medio ocultos, que no hirieron el paisaje ... Eso es el Archiduque: un hombre de gusto y un hombre de corazón. Rusiñol pinta diferentes vistas de este lugar, entre ellas Muralla verde (Museo de Bellas Artes de Oviedo) y Anfiteatro verde, que poseyó Ignacio de Zuloaga y hoy conserva el Museo Zuloaga de Zumaya (Guipúzcoa).

MUSEO REINA SOFÍA DE MADRID

Sarah Bernhardt (1890-1895) Óleo sobre lienzo. 33 x 37 cm

Este retrato de Sarah Bernhardt pertenece a la época en la que Rusiñol vive en París, donde conoce y convive con varios artistas españoles, entre ellos Manuel UtrilloRamón Casas e Ignacio Zuloaga. Esta obra del Reina Sofía es especialmente interesante porque una vez que Rusiñol se centra en el paisaje y sobre todo en los jardines que tanto éxito le depara , a partir de 1900, coincidiendo con una profunda transformación personal -cura su adicción a la morfina, tras dos intervenciones quirúrgicas pierde un riñón y rehace su matrimonio, roto en 1897-, el pintor "excluye deliberadamente la forma humana de su obra pictórica". (Palau-Ribes O'Callaham, Mercedes, en ficha de la Real Academia de Historia).


Jardín de Aranjuez. Glorieta, II/ Jardí d'Aranjuez. Glorieta, II (1907) Óleo sobre lienzo
 
El pasado invierno leía un artículo de Joan Maragall que se había publicado en el Diario de Barcelona en abril de 1900: La obra de Santiago Rusiñol. En él Maragall analiza El jardi abandonat, tanto la obra como la personalidad de Rusiñol; a aquélla la califica como "la obra más bella que la tristeza de Santiago Rusiñol ha producido". En la pintura de Rusiñol destaca la falta de luminosidad en sus paisajes, como un atardecer sombrío y nublado o un otoño de tonos ocres donde se espera la caída de la hoja caduca. No es, sin embargo, la personalidad de Rusiñol la de una persona triste: "La tristeza parece ser el resorte estético de nuestro poeta-pintor; el humorismo, la blague, tan característico en su personalidad en muchas de sus obra, se nos figura simple distensión de unos nervios que han vibrado demasiado en la belleza de las cosas tristes".

Fauno viejo/Faune vell (1911) Óleo sobre lienzo

"Y es que la tristeza melancólica de Rusiñol, enamora a la triste belleza de las cosas que mueren" -continúa Maragall en otro párrafo-. Y a esta muerte de la hoja y del día, la tristeza melancólica de la luz crepuscular tamizada, concluye Maragall; "así como los Jardines de España, en cuyas dilatadas perspectivas hay como un alejamiento hacia el pasado y en cuya maravillosa transparencia de luz hay toda la delicadeza de una visión que adivina algo más allá de la realidad finita, son la condensación plástica de aquellas mismas cualidades, esencia de la personalidad del artista".

Maragall, Joan, La obra de Santiago Rusiñol, en Obres completes, obra castellana, Ed. Selecta, Barcelona, 1981.





miércoles, 8 de marzo de 2023

Lartigue

Silvana Empain. 1961

Lartigue, el cazador de instantáneas felices. Fotografías a color, con este título tan sugerente la Fundación Canal en plaza Castilla de Madrid nos trae una espléndida exposición del artista francés  Jacques Henry Lartigue. La exposición se puede dividir en varias temas en torno a los que gira un deseo común y constante del artista: el color, algo que puede parecer obsesivo, aunque no se trata más que la búsqueda de la realidad, de la vida, el color de la vida: las personas, el paisaje, las flores, la moda,... Voy a comenzar esta entrada con una de las series que más me han cautivado, los personajes y la playa, no he de negar que el influjo de nuestro Pérez Siquier, el espíritu veraniego y una sociedad feliz bajo el sol a orillas de la piscina o el mar, su influencia es muy fuerte y me ha ayudado a sumergirme en estas imágenes felices de Lartigue. Mientras que el almeriense nos trasporta a una nueva sociedad, una clase media emergente con fotografías de poses robadas y personajes anónimos, Lartigue nos acerca a una sociedad más mediática, con más relumbre. Sea como fuere, una exposición, como digo, espléndida a la vez que exquisita, muy recomendable, un viaje a través de la búsqueda del equilibrio entre el color y momentos que nos regalan, como su título indica, instantáneas felices.

Silvana y Wado Empain, junto a Michel Collier. Juan-les-Pins. 1961

La Habana. 1957

Elisabeth Mallon. 1961

Florette Lartiguez de picnic. 1955

Capucine en la terraza del Monte Carlo Beach. 1955. 

"Para mí, la vida y el color son inseparables (...) Siempre he sido pintor. Por lo tanto, todo lo veo con mi ojos de pintor". Entrevista a Lartigue por Georges Herscher publicada en Les Autochromes de Jacques Lartigue 1912-1927. Ediciones Herscher.

1956

Lartigue, el cazador de instantáneas felices. Fotografías a color, de Jacques Henry Lartique, en Fundación Canal, en calle Mateo Inurria, 2 de Madrid, hasta el 23 abril 2023

lunes, 6 de marzo de 2023

Víctor Ochoa

Comienzo esta entrada con dos esculturas de Víctor Ochoa que se encontraban expuestas en las calles de Aranda de Duero, coincidiendo, en 2014 con la exposición las  Edades del Hombre de esa ciudad burgalesa. Las dos obras dOchoa: Derrota,  mármol, y Minotauro, bronce. se encontraban frente a la iglesia de San Juan, y acompañaban a un grupo de esculturas de varios artistas que cubrían el espacio entre ésta y la iglesia de Sana María.

Derrota (Mármol)

Quizá sea Derrota una de las últimas obras que realmente me ha impresionado; no es fácil encontrar en una obra realista la expresividad de esta escultura, aunque al principio, al verla frente a San Juan, me pareció de gesto exagerado, pero poco a poco y frente a la obra, fui descubriendo la tensión del personaje, la postura forzada del derrotado que espera el golpe, la humillación del vencedor. La obra no tenía medidas, tan solo el autor y el título, pero creo recordar que está cerca del tamaño natural. La otra escultura, Minotauro, debe ser copia de una mayor expuesta en Jerez de la Frontera, tampoco encontré más información sobre ella, sólo título y autor, aunque hay artículos prensa en los que el autor se refiere a ella como la representación de "el paso a la humanidad".

Minotauro (Bronce)

 De esta muestra quedan los comentarios en la prensa de la intención del escultor de donar una de las obras al ayuntamiento de Aranda y la retirada de otra escultura, que una institución particular había cedido para la exposición por el temor a que la obra se deteriorase al exponerse al público al aire libre, obra que no llegué a ver.


CIUDAD UNIVERSITARIA DE MADRID

SEVERO OCHOA

Severo Ochoa Albornoz (1992) bronce


Escultura en bronce homenaje a Severo Ochoa frente a la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Obra figurativa del busto del Premio Nobel de Medicina (1959). Víctor Ochoa, es sobrino del homenajeado y la obra se inauguró en el 3 de julio de 1992 con la asistencia de los Reyes de España, según la placa que hay al pie de la obra. Severo Ochoa abandona España al inicio de la Guerra Civil Española en septiembre de 1936 y, tras un periplo por Alemana y Gran Bretaña, se instala definitivamente en Estados Unidos. Nacionalizado norteamericano en 1956, tres años después es galardonado con el Nobel de Medicina. Tras jubilarse en 1975, regresa a España definitivamente en 1985 y se instala en Madrid hasta su muerte.



EL CARDENAL CISNEROS

Otra escultura, de menor tamaño de un personaje de gran talla, del Cardenal Cisneros, se encuentra en los jardines del Rectorado de la Universidad. Uno piensa en que quizá la obra debía haber sido de mayor tamaño, quizá por la entidad del personaje, no solo como fundador de la Universidad Complutense en Alcalá de Henares (1499), sino como hombre de Estado y regente de Castilla.



jueves, 2 de marzo de 2023

Roberto Fabelo

Cuartel de Conde Duque de Madrid. Coincide mi visita con la inauguración de esta exposición que se expande por dos espacios del Centro. Uno en el patio norte; de los tres que tiene el edificio, el de la derecha. Bajando la calle Conde Duque, desde la acera, por la puerta que da al patio, se ve un rinoceronte. Sólo uno; no se ve nada más. Pregunto a la vigilante que controla esta salida y me dice que he de entrar por la puerta principal, por la gran portada de granito que da acceso al gran patio de armas donde campea la heráldica de Felipe V. De allí he de cruzar el pabellón norte, donde está ubicada la biblioteca, que comunica ambos patios. Aún no se ha inaugurado la exposición. No hay nadie en el patio. Me sorprende un grupo de rinocerontes, una manada dos decenas de esculturas de rinocerontes de tamaño natural, de diferentes colores. Todos -luego descubro que son rinocerontes indios, acorazados- miran al Oeste, todos excepto uno, -¿el líder, el macho alfa? el rinoceronte blanco- que mira al Este. Se destaca por que es de color rojo, porque es el único que tiene dos cuernos sobre la nariz. Algo separado de la manada, el rinoceronte gris que se ve desde la calle. No hay más información, de hecho no había en aquel momento ninguna información sobre los rinocerontes.





Vuelvo a cruzar los pabellones y el gran patio de armas central. En el pabellón que da entrada al patio Sur, es donde se está preparando la inauguración de la exposición. Entro en la sala y hay un par o tres grupos de personas. Es la sala de exposiciones, casi en penumbra, todo se dispone para la inauguración. Un personaje -no distingo a saber quién es- pasea a grandes zancadas, memorizando un texto que lee en el pequeño zaguán. La muestra consiste en un diálogo entre la obra de Fabelo y los grabados de Goya: Los Caprichos y Los Desastres de la Guerra, se titula "Mundos. Goya y Fabelo".

Pintando sobre las de la mosca (2022) Crayón sobre papel Kraft 
Colección Mario José Hernández

La nota de prensa nos orienta sobre el significado de la exposición: La convivencia de ambas obras en la muestra responde a la influencia que el pintor aragonés ha tenido sobre la obra de Fabelo. Ambos artistas utilizan los recursos idílicos, misteriosos y absurdos que nos provocan los sueños, asimismo, los animales son otro recurso común de ambos maestros para captar la atención del espectador.

Liderazgo (2022) Crayón sobre papel Kraft . Colección del artista

Los dos dibujos anteriores son de gran formato; en el fondo de la sala hay otros cuatro pinturas, también de gran formato aunque en ninguno nos indica las medidas. Pero lo que nos interesa son los personajes de expresiones exageradas, burlescos, esperpénticos, incluso diabólicos, algunos en la línea de las brujas de Goya, o salidos de un comic futurista.

Sapingo (2012) Óleo sobre lienzo. Colección del artista

El discurso de las tres moscas? Óleo sobre lienzo

El discurso de las moscas (2014) Óleo sobre lienzo
Colección Roland Franz Henning

Ensimismado (2015) Óleo sobre lienzo
Colección Mario José Hernández

Pero quizá la más atractiva, o al menos singular, sea la serie de cucarachas que se encuentra al inicio de la exposición. Una instalación de figuras kafkianas de resina, cucarachas con rostro de hombre, titulada Sobrevivientes que venía a recordar aquella que años antes de Hombre Saltamontes -que el lector puede ver más abajo-, aunque éstas sí son "homenaje a La Metamorfosis de Kafka, y con una advertencia sobre los riesgos del ego y el poder". Parte de estas esculturas se colocaron en la fachada de la Casa América (Palacio Linares) en Cibeles que tan solo llegué a ver y no fotografiar porque duró poco tiempo.


Sobrevivientes (2007-2022) Instalación: escultura de resina
Colección Mario José Hernández

La exposición es mucho más de lo que el lector puede imaginar con esta entrada, por lo que es recomendable visitar si se puede la muestra, por la calidad de la obra, la originalidad del trabajo y lo espectacular del montaje.

Mundos. Goya y Fabelo de Roberto Fabelo, en Centro Conde Duque de Madrid, calle Conde Duque, patrocinado por Fundación Ibercaja, hasta el 30 de julio de 2023.


ART MADRID 2015

En 2015 en la feria de ArtMadrid'15 vi por primera vez la obra de Roberto Fabelo. No tuve la precaución de escribir qué galería lo representaba. Había traído varias obras entre ellas un lienzo de grandes dimensiones en el que se representaba un gallo de pie sobre un plato de metal en un campo, sobre el gallo cabalgaban dos personajes, dos mujeres desnudas con cascos que representaban las cabezas de dos aves fantásticas. Cuando compartí esa imagen en mi blog, un conocido escribió un escueto ¡Qué inquietante!

Viaje fantástico a Cayo Hueso (2013) Óleo sobre lienzo 200x240 cm

También había una serie de esculturas, aunque de menor tamaño de la que fotografié este Hombre Saltamontes que a todos los visitantes nos recordaba al kafkiano Gregorio Samsa. Y a partir de entonces deje de ver obras de Fabelo hasta este 2023 en que el rostro de Samsa volvió a emerger del subconsciente, esta vez en un personaje con forma de cucaracha, pero el rostro era el mismo, sórdido, inquietante, como surgido de una película de ciencia ficción, de una crisálida futurista con un pasado de cientos de años, dormida, en una catalepsia pronta a revivir, ensartada en un enorme alfiler que le impide moverse y le impide, en definitiva, volver a la vida.

Hombre Saltamontes (2009) Bronce con pátina negra y plateada 80x100x60 cm