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viernes, 17 de julio de 2026

El Greco

Persona singular, pintor excepcional al que salgunos dicen que su pinbtura huele a muerto. Sin embargo la primera sensación que tiene el visitante al entrar en la sala del Greco del Museo del Prado es el impacto de una explosión de color. Nada de esto se suele explica. Recuerdo un librito de Calvo Serraller sobre nuestro pintor que leía en los transportes públicos, en él se hacen referencias a su vida, su obra y personalidad, la localización de algunas de sus uobras, dispersa por museos e iglesias, un poderoso atractivo para incentivar visitas. Del Greco hay obras inconmensurables, inabarcables y tan comentadas que es mejor obviarlas, como El entierro del Señor de Orgaz o El Expolio que no tiene sentido traerlas aquí. Por esta razón comienzo esta entrada con este pequeño cuadro de las Colecciones Reales.

El Greco. Adoración del nombre de Jesús o Alegoría de la Santa Liga
Óleo sobre lienzo (hacia 1577-1579)

La cartela de esta obra la describe: "La complejidad iconográfica de la escena ha dado lugar a múltiples interpretaciones. Pero la explicación teológica, basada en la epístola de San Pablo a los Filipenses, parece la más reazonable, planteándose como una adoración del santo nombre de Jesús por los representantes del cielo, tierra e infierno. Además se interpreta como una conmemoración alegórica de la Santa Liga, formada por España, Venecia y el Papado, que en 1571 ganó la batalla decisiva de Lepanto contra los turcos. La razón se debe a que en el lienzo se identifican los principales aliados: Felipe II vestido de negro, el dux Alvise Mocenigo y al papa Pío V, junto  sus grandes capitanes, como don Juan de Austria, vestido a la romana. En 1656 ingresó en El Escorial, junto al importante lote de pinturas efectuado por Felipe IV, en cuya colección intervino su pintor de cámara Diego Velázquez".

Galería de las Colecciones Reales, calle Bailén, s/n. Madrid


domingo, 5 de julio de 2026

Hermenegildo Ánglada Camarasa

Estrecho de Bóquer después de la lluvia (1952)  Óleo sobre lienzo. 0,85x1,10 cm)

Esta obra la podemos ver en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Quizá no sea lo más correcto comenzar esta entrada sobre Anglada Camarasa con una obra del final de su vida, tal como nos revela la cartela del cuadro, lo mejor hubiese sido buscar una obra más temprana, pero lo cierto es que Anglada es un pintor del que he conseguido pocas imágnes de sus obras: "En el retiro mallorquín del final de su vida, Anglada-Camarasa cultiva más que nunca el paisaje. Hay un lugar especial que vuelve insistentemente en sus obras: las grandes rocas que se hallaban en el camino de Puerto de Pollensa a Bóquer, llamadas por el mismo 'los elefantes'. Casi octogenario, sigue experimetndo con la luz mediterránea que matiza los morados, grises, verdes y lilas. Este mismo paraje se ve en otros lienzos del artista en otras coleccionbes". Donado por el artista en su ingreso en la Academia en 1954.

En torno a la descripción que hace la cartela de la obra, traigo a colación este texto de Rafael Alberti sobre la paleta de Anglada Camarasa en 1920:

"Todos los almendros han florecido. Toda variedad de morados, amarillos, tierras o carmines, verdes-azules... y grandes manchas de ocre. En fin, una visita a la paleta de Anglada, o a un salón de arte contemporáneo". Rafael Alberti, febrero 1920.

Nota: Hermenegildo Anglada Camarasa (Barcelona 1872-Pollensa 1959) Estudió en la Academia de Bellas Artes de Barcelona y luego se trasladó a París. Hacia 1920 gzaba ya de celebridad internacionbal y era considerado como uno de los más notables representantes del postimpresionismo. El colorido de sus paisajes, con una técnica de densos empastes, se le ha calificado como "esmaltístico"; su colorismo equivale a lo que en literatura es el estilo sensual de Gabriel Miró.

Un amigo de juventud: Cartas de Rafael Alberti a Celestino Espinosa, Ed. Mª Paz Sanz Álvarez, Madrid 2002.


REINA SOFÍA DE MADRID

Hermenegildo Anglada Camarasa. Andares gitanos (1902) Óleo sobre lienzo

Al contrario de las cartelas del Bellas Artes de San Fernando, el Reina Sofía suele ser muy escueto en las comentarios de las obras expuestas, en alguna ocasión ya mencioné que el Reina obliga al observador a investigar sobre las obras y el autor, algo que no está nada mal sobre todo para incentivar la curiosidad del visitante. Esto es lo que ocurere con estos Andares gitanos (1902) de Anglada Camarasa.

martes, 12 de mayo de 2026

Rosario Suárez-Castiello

Retrato (ca. 1930) óleo sobre lienzo (104x82 cm)

Este Retrato, obra de Rosario Suárez-Castiello, es uno de esos cuadros que nos regala el Reina Sofía sin más documentación que la propia obra y escasos datos en la cartela. No es fácil encontrar obras de Suárez-Castiello, aunque es significativo que en la reseña del propio museo no se encuentre ni la fotografía del cuadro. Es, creo, una apuesta valiente, en la que prima ante todo, la obra y su autora, la necesidad de mostrarla y dejar al albedrío del visitante buscar reseñas, indagar, investigar sobre una pintora de exquisita técnica.

Museo Reina Sofía en calle Santa Isabel, 52 de Madrid

martes, 5 de mayo de 2026

Luis Paret

COLECCIONES REALES DE MADRID 

La visita a las Colecciones Reales nunca defrauda, el visitante puede recrearse en obras que, lejos del historicismo, armaduras, retratos de la realeza o religiosos, emergen de vez en cuando obras de pura belleza siocial, el costumbrismo que tan bien representó Goya de quien nuestro autor era coetáneo. En esta ocasión traemos tres obras de Luis Paret Alcázar a quien se asocia con el rococó, y nos deja tres bellísimas escenas. El rococó, como nos recuerdan los manuales de arte, es el estilo encargado de romper las rigideces del barroco y las simetrías. Introducido por los Borbones en el XVIII, se centra en retratar al pueblo llano, sus costumbres, sus juegos, la vida cotidiana que nos brinda un costumbrismo mundano, que ya aparece en Velázquez en obras como el aguador, las vieja friendo huevos, los bufones y la vida en la corte representada en las Meninas.

La Naranjera (hacia 1790) Óleo sobre cobre

Las tres obras de Paret son una muestra de un estilo que parece instalarse en un primer plano del poder en la corte de Madrid. El pintor era el protegido del infante don Luis, hermano de Carlos III. Dos de las obras pertenecían al gabinete del infante en su palacio de Boadilla del Monte y fueron comprdas, junto a La Naranjera por Isabel II a José de Salamanca en 1848. La cartela de este último, hace un breve recorrido sobre la vida de Paret, su relación con el infante Don Luis y cómo buena partre de su trayectoria artística "transcurrió fuera de los círculos oficiales, ya que en 1775 sufriría destierro por su implicación en los amoríos del hermano de Carlos III", -al parecer Paret proveía de jóvenes amantes al infante-. Sufrió destierro en Puerto Rico y tras su regreso a España, con la prohibición de residir en la Corte, se instaló en Bilbao donde adquirieron fama sus paisajes como este pequeño cuadro sobre cobre.

Ciego y lazarillo comiendo huevos (hacia 1784) Óleo sobre tabla de nogal

La cartela detalla la escena de este cuadro "que invita a fantasear con su interpretación", el ciego, posiblemente músico, el lazarillo con expresión picaresca y la sirvienta, atenta a los comensales, dispuesta en un segundo plano; los rasgos velazqueños (un retrto de Isabel de Borbón preside la escena) y "las telas tendidas, tan diferentes de las sedascolgadas en La teinda de Geniani, que conserva en Madrid el Museo Lázaro Galdinao", y el interior modesto donde se representa la escena, empareja esta obra con El rezo del rosario.

Rezo del rosario (hacia 1784) Óleo sobre cobre

Este cuadro, según la cartela, estaba amparejada con la anterior en el palacio del infante don Luis de Borbón en Boadilla del Monte, aunque cada una tenga distinto soporte pictorico, ésta sobre cobre y la escena del ciego sobre madera. Las obras representan la vida cotidiana en interiores de aparente humildad, tienen su origen en planteamiento tomados de artistas franceses, aunque en ellas se han introducido elementos propios de España.

Para esta entrada he consultado las cartelas de las obras y le biografia de Luis Paret en Museo del Prado.

Colecciones Reales, en calle Bailén, s/n de Madrid.


REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO DE MADRID

La circunspección de Diógenes (1780) Óleo sobre lienzo

Paret nos muestra una obra llena de colorido y lujo que contrasta con la personalidad del protagonista, el filósofo Diógenes de Sínope. En el cuatro según podemos leer en la cartela, "El filósofo y protagonista, Diógenes de Sínope (IV-III a. C.) se encuentra rodeado de sus libros e instrumentos y detiene con su mano derecha a los vicios personificados que le tientan.. Esta representación de la prudencia ante las circunstancias para comportarse comedidamente es una de las obras maestra de Paret. En ella muestra su dominio de las leyes de la perspectiva, y el juego de luces y sombras, la técnica minuciosa y sedosa de los ropajes , y la rica variedad de tonalidades".

Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en calle Alcalá, 13 de Madrid.

miércoles, 22 de abril de 2026

Manuel Millares

Sin título. (1957) Mixta sobre arpillera

Sobre la obra de Manuel Millares, en concreto Cuadro número 2, del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, el texto de Gallego, habla de los valores que transmite la obra -por otro lado muy similar a ésta- valores "tan humildes que un espectador no informado pudiera creer que se trata de un trozo de tela de saco, hallado, por casualidad, en un vertedero", y de aquí deriva a la manipulación que el artista hace de la materia hasta dotarla del valor intrínseco de la obra de arte. Tampoco es que la cartela de la obra expuesta en la exposición de la colección Abanca sea más explícita que su propio título, también cabe recordar la propuesta de Gallego "notemos que el Cuadro número 2 no es solo cuestión de estética". Bien, es una manera de mirar la obra, la nuestra, la que traemos aquí, quizá tenga menos colorido que la del museo de Cuenca, pero los cosidos, los zurcidos, son idénticos y el contraste, igual, claro, blanco, ocre, sobre oscuro, negro sobre el que destaca la hebra suelta.

Julián Gallego, Arte Abstracto Español, Fundación Juan March, Madrid 1983

Manuel Millares, Espacio y tiempo, Galería CasAmérica, en Marqués del Duero, 2 de Madrid.

lunes, 16 de marzo de 2026

José Miguel Palacio

El paseo de la Castellana desde Nuevos Ministerios (2019) Óleo sobre lienzo

Visita al Museo de Historia de Madrid en el que siempre hay una sorpresa, esta vez la pintura de José Miguel Palacios, un pintor hiperrealista de exquisita calidad y una excelente técnica. Como se expone en el tríptico de la exposición, se convierte en "un observador minucioso" de la ciudad, de Madrid que es en torno a quien gira la muestra, 30 óleos de diferente formato, que nos muestran con el título Naturaleza de asfalto. Madrid hiperrealista, la ciudad, el caos visual de la gran ciudad, los detalles a los que sólo escapa el sonido ensordecedor de motores y gente que caminan siempre con prisa, y unas reseñas sobre las paredes de las salas donde cuelgan las obras, y unas más breves aún sobre la actividad del artista. Estaría bien saber las dimensiones de las obras, algunas de gran tamaño que sorprenden porque, por lo general, las obras de este estilo hiperrealista no suelen ser muy grandes.

Altaria entrando en la Estación Puerta de Atocha (2008) Óleo sobre lienzo

Una serie de trabajos que, como comenta el tríptico, el artista crea "piezas de un realismo casi fotográfico", en todo caso la fotografía es la base de la pintura hiperrealista y los destellos, los reflejos que por doquier aparecen en la vida moderna, escaparates, coches, envases, agua, ... aunque hay que saber conjugar la precisión y el entorno, la atmósfera que envuelve la obra a la que cuesta creer en ocasiones, carece de alma pero no de virtuosismo. 

Torre Picasso y Torre Europa desde Concha Espina con Serrano (2005) Óleo sobre lienzo

Cada vez que observo una de estos lienzos mi mente se traslada a los impresionistas, al implacable impacto, precisamente, de la fotografía en sus obras que les obliga a expresarse a través del cubismo y la abstracción, ¿puede el artista superar la calidad de una imagen fotográfica? Hubo que romper esquemas e imitar la naturaleza desde otras perspectivas para, una vez desarrolladas, impresionismo, expresionismo, cubismo, informalismo, retornar a la naturaleza, a la figuración, a lo cotidiano, pero paradójicamente por el camino inverso, a través  de la fotografía; y, sin lugar a dudas, Palacio lo consigue de forma magistral.

Torre Espacio, Torre Cristal y Torre Sacyr Vallehermoso en construcción desde el barrio
de Begoña (2007) Óleo sobre lienzo

El golfista Harlero (2017) Óleo sobre lienzo -Colección particular.

José Miguel Palacio, Naturaleza de asfalto. Madrid hiperrealista, en Museo de la Ciudad de Madrid, en calle Fuencarral, 78 de Madrid, hasta el 24 de mayo de 2026

Back-Stage, Pasarela Cibeles (2009) Grafito sobre lienzo


domingo, 8 de marzo de 2026

Aureliano de Beruete

Asilo de San Bernardino (1903) Óleo sobre lienzo

Aureliano de Beruete, nació en Madrid (1845) y murió en Madrid (1912); hijo de familia acomodada su padre, de origen navarro, fue senador y caballero de la Orden de Carlos III, y su madre  de la influyente familia Moret de origen catalán. Abogado por tradición, su afición fue el arte llegando a solicitar muy joven ser copista en el Museo del Prado mientras estudiaba Derecho. Paisajista, disciplina en la que destaca y en la que se matricula en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

Madrid desde el Manzanares (1905) Óleo sobre lienzo

Del Museo de Historia de Madrid traigo estas dos obras; la primera la del Asilo de San Bernardino, edificio construido en lo que es hoy la casa de profesores de la Universidad Complutense en Moncloa; en ruina, fue derribado y se trasladó al que es hoy Instituto de La Paloma. El segundo, Madrid desde el Manzanares presenta una escena que no deja de ser recurrente, la colada en el río, las lavanderas, la ropa tendida al sol y el Palacio Real al fondo en el centro de la imagen.

Museo de Historia de Madrid, calle Fuencarral, 78 de Madrid.

domingo, 1 de febrero de 2026

Eduardo Arroyo

El Museo del Descubrimiento de día-El Museo del Descubrimiento de noche (1992) Acrílico sobre lienzo

Sirva esta oba, de título tan extenso como el propia cuadro, El Museo del Descubrimiento de día - El Museo del Descubrimiento de noche (1992) para iniciar nuestro tránsito por la obra de Eduardo Arroyo: "pintor, escultor, ilustrador, grabador, escenógrafo, narrador y ensayista" tal como lo describe la Fundació Suñol. La obra pertenece a la colección de arte de Abanca que se expuso en el museo de Casa América de Madrid. De grandes dimensiones (200 x 500 cm.) el díptico ha sido muy difícil fotografiar, pero vale la pena traer lo que se saca de él, una obra que "se tiñe de aires kitch" según la nota de la obra de la colección Abanca.

Arte entre Continentes. Colección Abanca, en Galería Casamérica, en Marqués del Duero, 2 de Madrid, hasta el 29 de noviembre de 2025

sábado, 24 de enero de 2026

Manuel Quejido

Densueño (1979) Acrílico sobre lienzo 190 x 180 cm

Ver esta pintura fue todo una especie de iluminación. No sé cuánto tiempo lleva expuesta en la sala pero tuve la sensación de descubrirla como si nunca hubiese estado allí. Bosquejada a grandes trazos, parecía completa; detrás del panel donde se expone había un grupo de personas y se oía hablar, aunque no distinguía las palabras, tan solo un plauso corto, o unas risas, o un tono más alto de voz como si alguien intentara hacerse oír, con énfasis, como discrepando. Detrás del panel parecía todo oscuro, confuso indescifrable. A este lado, donde se expone el cuadro, este Densueño, luminosidad, colorido, luz, mucha luz.

Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, en calle Conde-Duque s/n. de Madrid.

sábado, 17 de enero de 2026

Ramón Casas

Nunca me ha sido fácil encontrar obra de Ramón Casas y siempre he tenido especial predilección por su pintura. Una de sus obras me estuvo acompañando durante años en el desayuno, era una bandeja con su obra Plein Air (1890-1891), una mujer sentada frente a una mesa en un patio, al fondo se ve un hombre que parece llamar o intentar abrir una puerta. La bandeja, de latón, acabó deteriorada por el uso y los años. Lejos quedan ya mis visitas a Montjuic y al Museo de Arte de Cataluña para ver las obras modernistas, sobre todo de CasasRusiñol. Luego he ido recogiendo obras de diferentes exposiciones, aunque no forman un conjunto sino temas dispares.

BANCO DE ESPAÑA DE MADRID

Paisaje (Camí antic de Vilanova) 1890. Óleo sobre lienzo

Este Paisaje (Camí antic de Vilanova), propiedad del Banco de España, se expuso en Alegorías de un porvenir, muestra sobre el desarrollo e industrialización de España a través del arte. La cartela de esta obra nos introduce en la temática: "En la mitad superior del lienzo se abre un horizonte despejado, apenas interrumpido por algunas nubes. Abajo un terreno árido configura un paisaje donde la naturaleza deja de ser protagonista, En el eje central se alza un poste que, más allá de su función estructural , se erige como centro visual y alegoría de la comunicación y la electricidad". El cuadro me llamó la atención por estar lejos del ideal que tenía de Ramón Casas la vida bohemia y París.

Banco de España, en calle Alcalá, 48 de Madrid


COLECCIONES REALES DE MADRID

Alfonso XIII a caballo (1905) Óleo sobre lienzo

En las Colecciones Reales, colección de obras de arte de primera calidad, encontramos este retrato de l rey Alfonso XIII de Ramón Casas, pintado en 1905 me resulta muy velazqueño, apenas esbozado el fondo en el que se adivina la sierra de Madrid y la explanada donde se recorta el caballo, limpia, sin nada que desvíe la mirada del espectador hacia el retratado. Según la cartela, Casas, reputado retratista, sólo necesitó dos sesiones para hacer este retrato del rey que al parecer no le gustó mucho al monarca, y detalla "la altiva expresión del rey en una composición que, pintada desde un punto de vista bajo, subraya la monumentalidad del retrato. Los tonos grisáceos dominantes hacen que la mirada de espectador se dirija hacia el rostro del monarca".

Colecciones Reales, calle Bailén, s/n. de Madrid


MUSEO REINA SOFÍA DE MADRID

Del Reina Sofía traigo este lienzo de clara vocación social, el espectáculo dantesco de la ejecución a garrote vil de un reo en una plaza pública. La obra, Garrote vil (1894) se encuentra entre otras de igual temática, Cuerda de presos de José María López Mezquita y Conciencia Tranquila de Julio Romero de Torres.

Garrote vil (1894) Óleo sobre lienzo

Aunque su temática es social, Casas no pode el centro de la obra en la ejecución del reo que aparece entre el verdugo y justicias, y el cadalso aparece parcialmente tapado por un árbol. El año anterior, en 1893 y tras muchos años sin ejecuciones, se llevó a cabo una pública en Barcelona que convocó una muchedumbre para verla, en realidad es esta muchedumbre la protagonista, la realmente definida en la obra, el resto, la escena y el paisaje de edificios aparece difuminado.

Museo Reina Sofía, en calle Santa Isabel, 52 de Madrid.


miércoles, 14 de enero de 2026

José María López Mezquita

José María López Mezquita, académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, pintor del primer cuarto del siglo XX. Aquí traigo dos cuadros suyos, uno de la Real Academia y otro del Museo de Ávila, ambos estrechamente ligados a sendas instituciones. El primero, muy castigado por los reflejos y la iluminación, por ser miembros de la Academia el pintor y el retratado; y el segundo por la temática, dos mujeres con un pastor y la muralla de Ávila como fondo.

Retrato de don José Francés (1915) Óleo sobre lienzo 0,89x1,15 cm
Donado por la viuda del retratado en 1964 

El primero nos introduce muy brevemente en la personalidad del retratado y su amistad con López Mezquita según podemos leer en la cartela que acompaña la obra: "Coetáneo de López Mezquita, el novelista y crítico de arte español José Francés (1883-1964) fue una persona relevante en el mundo cultural. Académico de San Fernando desde 1923, fue secretario perpetuo de la Corporación desde 1934. Votó a favor de la candidatura de López Mezquita, siendo él mismo quien le contestó en su discurso de ingreso en 1925. Su actitud al posar, apoyando el rostro en una mano, así como el retrato, los libros y flores sobre la mesa, transfieren una sensación de estudiada informalidad". 

Aldeanas de Ávila con un pastor (1920)

Aldeanas de Ávila es una obra costumbrista tiene el encanto de retratar la muralla de Ávila como fondo, en la línea de Sorolla cuando visitó la ciudad, o Caprotti. que se instaló en ella tal como hizo el propio López Mezquita. Los ropajes de las aldeanas, de alegre colorido contrastan con el carácter sobrio abulense que retratara en su viaje de principios de siglo, el también granadino, Manuel Gómez Moreno. Tuvo taller en la ciudad de Ávila, el Estudio, donde se instaló a partir de 1912 de forma temporal, -hoy es un bar extramuros de la ciudad donde se guarda y podemos ver un cuadro de grandes dimensiones y que últimamente me consigo encontrar abierto.


MUSEO DE HISTORIA DE MADRID

La infanta Isabel de Borbón y la marquesa de Nájera a la salida de los toros
Óleo sobre lienzo (1915)

Cuadro difícil de fotografias, de gran tamaño y de escasa distancia entre el fotógrafo y la obra. Según la cartela -bastante cuidadas las de este museo-, "Isabel de Borbón era el personaje más popular de la familiar real. En clara sintonía con el pueblo, , se conocía como La Chata y solía acudir a todo tipo de acontecimientos y espectáculo públicos; sentía una verdadera debilidad por las corridas de toros, donde, además de disfrutar del espectáculo, gozaba de los aplausos que le dedicaba la asistencia. Así fue plasmada por López Mezquita, en su coche descubierto, acompañada de su inseparable marquesa de Nájera, , ambas tocadas con la castiza mantilla, delante de una esbozada plaza de toros.

Esta imagen, convertida ya en icono de La Chata, fue la que decidió emplear el escultor Juan Cristóbal muchos años más tarde, en 1953, cuando presentó su proyecto al concurso presentado por el Ayuntamiento de Madrid para levantar un monumento público a La Chata. Pese a no ser seleccionado, se conservó la maqueta realizada por el autor". Esta maqueta no he conseguido encontrarla y sería interesante traerla aquí para ver la transposición del cuadro a la escultura.


MUSEO REINA SOFÍA

Cuerda de presos (1901) Óleo sobre lienzo

Junto a Julio Romero de Torres y Ramón Casas, en la sala que domina la pintura social del Reina Sofía, impresiona este lienzo pintado cuando López Mezquita aún no había cumplido los 18 años. Un cuadro de grandes dimensiones (223x351 cm.) en el que se ve a un grupo de presos caminando entre dos guardia civiles y una gitana -que nos recuerda a Nonell- los acompaña, "interpelando a uno de los guardia civiles", escena que contempla una pareja de burgueses. Dos mundos, según la nota que facilita el museo, que se contraponen en el cuadro. Día de invierno lluviosos que proporciona a la escena un ambiente frío, una atmósfera cargada que evoca la brecha entre los desarraigados y el mundo ordenado de la justicia y el orden que se adelanta un par de décadas a los turbulentos años 20 del siglo pasado, la antesala de un mundo global y los grandes desequilibrios entre las clases sociales.

Museo Reina Sofía, en calle Santa Isabel, 52 de Madrid.

lunes, 12 de enero de 2026

Matías Quetglas

Pintora y niña (60x73) Acrílico/contrachapado

Paseo por la sala de exposiciones de Los Serranos, un paseo silencioso, siempre bien recibido por los grandes lienzos de la Fundación. Apenas si se cruza uno con otros visitantes lo que en ocasiones se puede interpretar como que no es la hora de la visita, siempre muy pronto, nada más empezar la jornada, por lo que la obra, en este caso, de Matías Quetglas se absorbe con tranquilidad, se asimila plenamente la imagen, los personajes retratados, los paisajes, los colores amables, planos, sin apenas uno puro que venga a romper la tibieza de los ocres y nos obligue a retirar la mirada de los ojos fijos, imperturbables, inquirentes de sus protagonistas.

Bañista (100x81) Acrílico/contrachapado

"Su obra, -comenta la galería Bat Alberto Cornejo de Madrid-, combina realismo figurativo, hiperrealismo y surrealismo, centrando su atención en la figura humana, con composiciones de gran formato y volúmenes expresivos". En esta galería, que tiene un excelente fondo, recordaba haber visto alguna obra de Quetglas, las busqué y sólo encontré este texto en el que se destaca la importancia de la figura humana, y como indica R. Zurita (tesis doctoral), su interés por la imagen femenina, y el bodegón.


La exposición es muy buena, de gran calidad, tanto en pintura como en escultura; el visitante podrá disfrutar de un excelente grupo de obras muy bien compensadas, algunas de ellas las traigo aquí, aunque como suele ser lo normal, solo dan una idea de la obra original. "Pintor, grabador y escultor", se repite una y otra vez en los textos consultados, el artista menorquín domina todas estas disciplinas con un toque personal que las identifica.

Mujer con abubilla (65x81) Acrílico/contrachapado

Conversación en el mar (2025) Acrílico/aglomerado (73x110) 

Giganta con pañuelo (146x114) Acrílico/contrachapado

Matías Quetglas. Pintura, Dibujo, Escultura, Palacio los Serrano en plaza de Italia, 1 de Ávila.


sábado, 3 de enero de 2026

Aurelio Arteta

Aurelio "Arteta fue uno de pintores más interesantes y significativos del primer 'Novecento' con notables aportaciones en el campo del modernismo, el novecentismo y el cubismo sintético". Así da comienzo la ficha sobre Aurelio Bibiano Arteta Errasti, en Historia Hispánica de la Real Academia de la Historia; pintor bilbaíno del que teníamos pocas o ninguna noticia. Recordaba vagamente que su obra había pugnado con el Guernica de Picasso para representar a España en el Pabellón de París (1937), nada más. De Arteta encontré estas dos obras en la exposición Alegorías de un porvenir, sobre el arte y el tránsito de España hacia la industrialización, junto a obras de Sorolla, Ramón Casas, Vázquez Díaz Gutiérrez Solana entre otros artista de primer orden, y quizá sea, a estas alturas, de las pocas obras que pueda traer aquí, a no ser que se trate de cesiones de otras entidades, como estas dos obras cedidas por el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Pescadores vascos (ca. 1930-1935) Óleo sobre lienzo 110x83 cm.
Museo de Bellas Artes de Bilbao

La primera de las obras, Pescadores vascos (ca. 1930-1935), tiene clara connotación social; tres hombres con la misma vestimenta en la que sólo cambia el color de sus camisas. Los tres hombres representan las edades: joven, adulto y viejo, éste último como referente, habla a los más jóvenes que lo escuchan atentos, levantada la mano, aconseja o instruye, descalzo, a los otros dos. Según la nota de la exposición, el oficio de los personajes, denota una ambigüedad deliberada, pueden ser albañiles o trabajadores industriales, "lo esencial no es un oficio concreto, sino la dignidad del cuerpo del trabajador, como motivo artístico".

El puente de Burceña (ca.1925-1930) Óleo sobre lienzo
Museo de Bellas Artes de Bilbao

La segunda obra, El Puente de Burceña (ca. 1925-1930) nos introduce en la arquitectura industria, el puente de hierro, el urbanismo y una pincelada del jinete que lleva a abrevar a su caballo a la río, como dice la nota de la exposición, "en este universo fabril, lo vegetal ha dejado de ser relevante tanto para quienes habitan estos barrios como para la ciudad misma".

Alegorías de un porvenir, en Sala de Exposiciones de Banco de España, de Madrid.


MUSEO REINA SOFÍA


Bañistas. (1930) Óleo sobre lienzo (100x98 cm)

Hay dos obras de Aurelio Arteta en el fondo del museo, una es esta: Bañistas (1930) y una segunda, que no he llegado a ver de dos náufragos. De las dos obras la que tiene más vigor es esta de un grupo de bañistas con una excelente composición y encaje de las figuras, seis mujeres que bien representan los posado de estudio de desnudo.

Museo Reina Sofía, en calle Santa Isabel, 52 de Madrid.

sábado, 20 de diciembre de 2025

Eugenio Granell

MUSEO ICO DE MADRID

Disputation (1979) Tinta china sobre papel

De la interesante exposición en el Museo ICO sobre su obra y autores del siglo XX, de Eugenio Granell podemos ver dos obras, un dibujo en tinta china, una escultura y una fotografía del artista en su taller, que nos ayuda a conocer con breves pinceladas al autor y su obra. A la que más espacio dedica es a a pequeña escultura que sirvió como modelo a la que se levantó en el Parque de la Música de Santiago de Compostela.

Retrato póstumo de Asurbanipal (1980) Madera policromada

Esta obra, pintada a mano, añade la cartela, "es un claro ejemplo de una de las características de la escultura que en ocasiones puede materializarse, según la intención de su creador, en distintos formatos y materiales"; no es que avance mucho en la pretensión del artista, las formas de sus personajes, pequeños fantasmas surrealistas que expresan más su estado emocional que su figura en sí: "cada imagen puede ser ella misma y otra imagen, y aún, juntas, ambas, producir otra, desconocida, y nota. La pintura moderna tomó la decisión de descubrir, más allá de todos los límites, cada faceta de este paraje seductor".

Eugenio Granell en su estudio de Madrid (1977)
Archivo fotográfico Eugenio Granell. Santiago de Compostela
VEGAP.  Madrid 2026

Transitar el siglo XX. Dibujos y escultura en las Colecciones ICO, Museo ICO en calle Zorrilla, 3 de Madrid, hasta el 10 de mayo de 2026.


GALERÍA CASAMERICA DE MADRID

Los lamentos de las mujeres solas (1976) Óleo sobre lienzo

Como tantos artistas del exilio, a Eugenio Granell tiende a desconocerse, a pasar desapercibido. Comenzamos su presentación con la información que nos ofrece la Oficina de Turismo del ayuntamiento de Olmeda de las Fuentes (Madrid), se inicia así: "Yo nací surrealista, de niño dibujada arquitectura y castillos fantásticos, y cuando conocí a los surrealistas supe que yo ya había hecho aquello antes". Eugenio Fernández Granell nació en A Coruña en 1912; tras la guerra civil española, se exilió en París. Las obras con las que comienzo esta entrada son de la exposición Arte entre continentes en Casa América de la colección de arte de Abanca.

La caza secreta del potrillo escondido (1977) Óleo sobre lienzo

El caballo respetuoso con las damas (1974) Óleo sobre lienzo

El secreto del río Sil (1974) Óleo sobre lienzo

Esta obra estaba en otra sección, entre Miró y Picasso. por lo que respetaremos colocándola esta frase entre ella y las anteriores obras.

Figuras asombradas por la rotación del giroscopio (1988) Óleo sobre lienzo

Arte entre Continentes. Colección Abanca, en Galería Casamérica, en Marqués del Duero, 2 de Madrid, hasta el 29 de noviembre de 2025

Concluida la exposición anterior Arte entre Continentes, en la misma galería se organizó otra muestra con el mismo protagonista, la colección Abanca, esta ver sobre escultura, lo suficientemente interesante como para haber acudido tres veces a sus tres salas. Como si fuese un complemento a la pintura de Granell, se exponía esta pequeña escultura de madera pintada.

Sin título (1975) Madera y pintura sintética



Espacio y tiempo. La escultura en la Colección ABANCA, en Galería Casamérica, en Marqués del Duero, 2 de Madrid, hasta el 29 de noviembre de 2025

domingo, 23 de noviembre de 2025

Juan Genovés

El Abrazo (2003)


Fue una mañana fría de invierno cuando intenté hacer las primeras fotografías de esta escultura El abrazo, de Juan Genovés. Esperaba a alguien junto a la boca del Metro de Antón Martín, en la plaza del mismo nombre, o quizá instalada en la calle Atocha. Era tanto el frío que la cámara colapsó y el obturador se negó a abrirse. El abrazo es el monumento a los abogados de Atocha asesinados por un grupo fascista nada más iniciarse la Transición; es, además, la adaptación del cuadro del mismo nombre y del mismo autor, Genovés. Los personajes están de espaldas al observador, abrazados, en la misma posición tanto subiendo como bajando por la calle Atocha. Tardé en volver, el último mes de noviembre.


 En la base del monumento se puede leer en una placa el siguiente texto: "A LOS ABOGADOS DE ATOCHA. Si el eco de su voz se debilita, pereceremos (Paul Éluard). El 24 de enero de 1977, en un despacho de abogados laboralistas que estaba situado en el número 55 de esta misma calle Atocha, fueron asesinados cuatro abogados y un sindicalista, dejando malheridos a cuatro abogados más. Todos ellos eran miembros del PCE y de CC.OO. Esta escultura reproduce el cuadro de Juan Genovés, conocido como El Abrazo, símbolo de la restauración de la libertad".

La escultura se inauguró en 2007 en conmemoración de los 30 años de los asesinatos.


GALERÍA MARLBOROUGH




De Juan Genovés leí en el muro de la Galería Marlborough en Madrid, (esto fue en 2021), sobre su evolución artística: "en los últimos años ha dado un giro (evolucionaba desde una pintura de carácter expresionista) hacia la investigación del movimiento estático tanto en la pintura como en la escultura, la multitud se ha convertido en la referencia para hablar del problema de la pintura y el ritmo visual". Genovés había fallecido el año anterior, el 15 de mayo de 2020, y tirando del recuerdo, llegué a esta obra, la que encabeza esta entrada, que vi en la Feria Arco de 2015, el cuadro estaba entre las fotografías que tomé, precisamente en el espacio de Marlborough en la feria, obra, quizá de 2014 como otras similares.

domingo, 19 de octubre de 2025

Jaime Aledo

La mirada, el agua y el castigo (2024) Acrílico/lienzo 44x55 cm

Hacía tiempo que no disfrutaba una exposición con lo hice con ésta. Cuando pregunté hasta cuándo estaba abierta al público, el galerista me dijo que hoy cerraba y mañana cuando abra ya habrá descolgado los cuadros: dura lo que dura hoy. Hablamos luego de los colores, el verde y la mezcla con amarillo, blanco y otros verdes. Detrás del muro, en la otra sala, hay un cartel que yo no había visto, me indica. En el cartel se explica la síntesis de la exposición. Yo, hasta entonces, sólo había podido comprobar, y es poca cosa, que había cuatro estilos, uno, el más llamativo, el de los colores verdes,  paisajes muy Cézanne y personajes barrocos reconstruidos de Rubens o Tiziano; un segundo grupo abstracto, de mayor tamaño, de colores vivos; el tercero una serie de pequeñas obras como pictogramas y una cuarta serie muy viva, también pequeñas, de acuarelas que no fotografié por evitar los reflejos del cristal del enmarcado.

Susana t los viejos (2024) Acrílico/lienzo 33x41 cm


La mirada, el agua y el castigo

Hay dos historias, dos bíblicas y otras dos de la mitología griega que nos hablan de los posibles peligros de la mirada, de mirar -por malicia, vanidad o inadvertencia- aquello que no debe ser visto; Susana y los viejos, David y Betsabé, Narciso y Eco, Diana y Acteón. Coinciden en que el objeto del deseo de los mirones se encuentra en el agua y mirarlo lleva implícito un castigo.

Narciso y Eco (2024) Acrílico/lienzo 33x41 cm 

Estos relatos, más bien sus estructuras narrativas, son susceptibles de generar cuatro composiciones visuales análogas pero bien diferenciadas, que no sólo sustenten un aviso moral sino que también sean metáforas de la pintura (en cuanto que es objeto de la mirada), de la acción de pintar (que pretende aquello nunca visto), del propio pintor (ensimismado en su propia imagen proyectada sobre el lienzo), o, incluso, del espectador (desprevenido frente a una propuesta visual inesperada).

David y Betsabé (2024) Acrílico/lienzo 33x41 cm

Es cierto que un cuadro no necesita de la palabra para organizarse como significante, pero una palabra bien dicha, pertinente, puede producir una imagen y estimular la mirada para que penetre en su sentido más allá del mero relato, de su moraleja o de una supuesta alegoría, porque una vez convertida en pintura, esa imagen ya no es otra cosa sino pintura. Pintura Pura, que contiene en sí todo saber.    Jaime Aledo

Diana y Acteón (2024) Acrílico/lienzo 33-41 cm

El texto, firmado por el artista, aclara conceptos; las imágenes, las alegorías; la pintura pura lleva al espectador a recrear las historias. No obstante, el texto lo leí en el Metro, de vuelta al taller, lugar donde se revive lo visto y, lo que no nos ha emocionado, se olvida. Y no era difícil en el trayecto encontrar las miradas de David y las de los viejos sobre Betsabé y Susana; ni la metamorfosis del indiscreto Acteón y arrogante Narciso sobre Diana y la desdichada Eco. El castigo quizá fuese haber visto la muestra una sola vez. Cuando publique esto la exposición ya estará desmontada.

Los traspiés de Susana (2022) Acrílico/lienzo 130x195 cm

El susto de Diana (2023) Acrílico//lienzo 116x178 cm. Díptico

La caída de Narciso (2024) Acrílico/lienzo 21x116 cm 

La sumisión de Betsabé (2024) Acrílico/lienzo 97x146 cm

Jaime Aledo, La mirada, el agua y el castigo en galería Estampa, en calle Justiniano, 6 de Madrid