Persona singular, pintor excepcional al que salgunos dicen que su pinbtura huele a muerto. Sin embargo la primera sensación que tiene el visitante al entrar en la sala del Greco del Museo del Prado es el impacto de una explosión de color. Nada de esto se suele explica. Recuerdo un librito de Calvo Serraller sobre nuestro pintor que leía en los transportes públicos, en él se hacen referencias a su vida, su obra y personalidad, la localización de algunas de sus uobras, dispersa por museos e iglesias, un poderoso atractivo para incentivar visitas. Del Greco hay obras inconmensurables, inabarcables y tan comentadas que es mejor obviarlas, como El entierro del Señor de Orgaz o El Expolio que no tiene sentido traerlas aquí. Por esta razón comienzo esta entrada con este pequeño cuadro de las Colecciones Reales.
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| El Greco. Adoración del nombre de Jesús o Alegoría de la Santa Liga Óleo sobre lienzo (hacia 1577-1579) |
La cartela de esta obra la describe: "La complejidad iconográfica de la escena ha dado lugar a múltiples interpretaciones. Pero la explicación teológica, basada en la epístola de San Pablo a los Filipenses, parece la más reazonable, planteándose como una adoración del santo nombre de Jesús por los representantes del cielo, tierra e infierno. Además se interpreta como una conmemoración alegórica de la Santa Liga, formada por España, Venecia y el Papado, que en 1571 ganó la batalla decisiva de Lepanto contra los turcos. La razón se debe a que en el lienzo se identifican los principales aliados: Felipe II vestido de negro, el dux Alvise Mocenigo y al papa Pío V, junto sus grandes capitanes, como don Juan de Austria, vestido a la romana. En 1656 ingresó en El Escorial, junto al importante lote de pinturas efectuado por Felipe IV, en cuya colección intervino su pintor de cámara Diego Velázquez".
Galería de las Colecciones Reales, calle Bailén, s/n. Madrid
REAL ACADEMIA BELLAS ARTES SAN FERNANDO
La obra de El Greco, bastante dispersa, uno no sabe si para bien porque se tiene acceso a sus obras en muchos sitios, o para mal, porque lo más concentrado de sus obras es precisamente en un solo sitio, El Prado donde no se pueden fotografiar. Este San Jerónimo (1600-1605) lo podemos ver en la Real Academia de San Fernando de Madrid, la cartela, siempre generosa con el visitante, comenta:
"Jerónimo (342-420), uno de los cuatro padres de la iglesia occidental, se retiró cuatro años al desierto para llevar una vida de meditación, estudio y penitencia", lo que le valió ser uno de los santos más venerados por la Contrarreforma (siglos XVI-XVII) y por tanto uno de los santos más representados por los artistas de la época.
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| San erónimo (1600-1605) Óleo sobre lienzo |
Entre estos artistas se encuentra El Greco que pinto en varias ocasiones al santo y "su espiritualidad, si bien este cuadro de la Academia destaca por la intensidad que emana de su figura. Semidesnudo en el interior de una cueva , Jerónimo está acompañado por alguno de sus símbolos más destacados: la calavera y el reloj de arena, alusivos a la reflexión; el manto rojo alusivo a su condición religiosa; el Crucifijo; y la denominada Vulgata, la primera traducción al latín de la Biblia de la que fue autor".
En el museo de la Academia tan solo encontramos esta obra de El Greco que fue adquirida recientemnte, en 1984, según la cartela, perteneció a la colección del marqués de Santa María de Silvela y la adquisición de hizo a cargo del Legado Guitarte.
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, calle Alcalá. 13 de Madrid.

