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domingo, 28 de julio de 2024

Eduardo Chicharro Agüera

REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO

AUTORRETRATO

Autorretrato (1943) Óleo sobre lienzo 1.11 x 1.01 cm.

Autorretrato de Eduardo Chicharro Agüera, fechado en 1943. La cartela del museo lo describe como alumno de Sorolla, excelente dibujante en el que se autorretrata con los atributos del pintor, la paleta y los pinceles. En breve crónica nos sitúa frente al director de la Academia Española de Roma de la que fue alumno becado por la de San Fernando. Pinta de pie frente a la que se considera su obra cumbre, Las tentaciones de Buda.

LAS TENTACIONES DE BUDA

La tentaciones de Buda (1921) Óleo sobre lienzo 2,90 x 3,66 cm

De este cuadro la cartela hace una generosa descripción de los personajes retratados puesto que ninguno es anónimo. Elaborado a base de numerosos bocetos, Chicharro crea su obra cumbre que mereció la Medalla de Honor de la Exposición Nacional de 1922, año en que es elegido miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando: "El nombre de Buda quiere decir el Iluminado: es un joven príncipe que ha recorrido el mundo en busca de la luz y l recibe bajo el ficus, árbol sagrado del budismo. Recibe inmóvil a las Apsaras, hijas del mal, que tratan inútilmente de seducirle: la Lisonja y su hermana la Adulación, la Concupiscencia con cuerpo de pantera, la Ternura echada a sus pies, la Voluptuosidad sobre una tela roja ... Lakshmi, la Venus india, aparece de pie a lomos de un elefante. Otra de las Apsaras, con un velo multicolor, ha tomado el aspecto de la joven esposa que él dejó atrás pero tampoco logra engañarle".

Más crítico con este cuadro y con el mismo Chicharro se mostró el poeta Rafael Alberti. Hay que recordar que en esta época Daniel Vázquez Díaz, amigo de Alberti, intentaba ingresar en la Academia, algo que no consiguió hasta 1933. Alberti escribe una carta a su también amigo Celestino Espinosa en 1922: "A Chicharro lo han hecho académico (Él lo ha sido toda su vida; pero le faltaba el diploma y la nueva pensión". Años más tarde, en su autobiografía La arboleda perdida, vuelve a criticar a Chicharro y el cuadro: "Recuerdo que la medalla de oro, máxima aspiración de los pintores, aún más por lo económico que por su valoración artística, la acababa de obtener Eduardo Chicharro, director entonces de la Academia España en Roma, con Las tentacionbes de Buda, horripilante y casi pornográfico cuadro, de retorcidos desnudos iluminados de un verde venenoso".

La arboleda perdida, Rafael Alberti, 1980 en Un amigo de la juventud. Cartas de Rafael Alberti a Celestino Espinosa, ed. Mª Paz Sanz Álvarez, Madrid 2002.


RETRATO DEL CONDE DE ROMANONES

Retrato del conde de Romanones (1942) Óleo sobre lienzo (1,20x1,09 cm)

En esta obra, Chicharro retrata a Álvaro de Figueroa y Torres, I conde de Romanones, en 1942, influyente personaje de la primera mitad del siglo XX. La cartela nos recuerda que fue miembro de tres reales Academias, la de Historia, Ciencias Morales y Políticas, y Bellas Artes de San Fernando., de la que fue director en 1910. El retratado, representante del caciquismo español, tuvo una agitada vida política fue presidente del Consejo de Ministros, y alcalde de Madrid. El retrato lo donó por testamento el conde a la Real Academia de San Fernando en 1950.


Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en calle Alcalá, 13, de Madrid.


CENTRO DE ARTE COMPLUTENSE DE MADRID

Eduardo Chicharro Agüera. Retrato de José Casares Gil (1947) Óleo sobre lienzo

"Eduardo Chicharro nos presenta a José Casares Gil -comenta la ficha de la Universidad Complutense sobre este retrato- "con una actitud desenfadada en un entorno muy familiar, como es un laboratorio universitario" en referencia a la labor investigadora de Casares Gil, farmacéutico y químico, doctor en Farmacia. Sobre Chicharro Agüera,  destaca su habilidad "en el tratamiento del color gracias a su profundo estudio de los fenómenos ópticos producidos por la refracción, difusión o la dispersión de la luz. De hecho, fue profesor de Colorido y Composición de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, además de académico de número desde 1922". No obstante, añade, "este retrato cumple con ese deseo de permanencia que se acentúa con un foco de luz y pequeñas notas de color a pesar del aspecto sombrío de la composición. Las gamas de amarillos, verdes y rojos están delimitadas por unos contornos que permiten, en palabras del propio artista madrileño, un "equilibrio estético y visual"." Destaca el trabajo de Chicharro Agüera en el ámbito del regionalismo, el simbolismo, como retratista, "además de temáticas históricas",... Siguiendo nuestra búsqueda de obras del pintor madrileño, descubro dos obras de excelente factura dentro de la tendencia naturalista y costumbrista "gracias al carácter popular y social de sus figuras" en las oficinas centrales de la antigua Caja de Ahorros de Ávila, hoy CaixaBank. Aunque, pasado un tiempo los cuadros desaparecen y, tan solo queda en la pared de la sucursal del banco la cartela de uno de los cuadros.

De Eduardo Chicharro Agüera, (Madrid, 1873-1949). En la sede del banco en Ávila, herencia de la antigua Caja de Ahorros Ávila, obras propiedad de Fundación Ávila, podemos ver dos de lienzos de gran formato. Recordar que el vínculo de Chicharro con Ávila se debe a su matrimonio con María Briones en 1904 tras el cual pasó largas temporadas en tierras castellanas. De estas estancias deben ser las dos obras de carácter popular y social que vemos en la antesala del banco, La Casa Misericordia (1947) y el formidable lienzo El tío Carromato (1911).

La Casa Misericordia (220x290) 1947

El tío Carromato. 1911



MUSEO DE HISTORIA DE MADRID

Cuadro de pequeño tamaño nos presenta los Tejados de Madrid desde lo que parece ser la buhardilla del pintor. En una exposición antológica sobre la vida bohemia de Madrid, se incluía esta obra de Chicharro -hay un exceso de luminosidad en el vértice superior derecho por la iluminación de la sala-: "las buhardillas en los tejados como el hábitat por antonomasia de la clase bohemia".

Tejados de Madrid (1899) Óleo sobre lienzo


lunes, 6 de mayo de 2024

Manolo Valdés

COLECCIÓN ABANCA EN CASA AMÉRICA

Reina Mariana. Bronce (2004)

De vez en cuando las grandes corporaciones muestran sus obras de arte. Algunas de ellas, algunos bancos compran obra de los artistas locales que representan la identidad (su ADN). Una de éstas es Abanca, entidad financiera radicada en Galicia; no obstante, en su colección hay obras de importantes artistas que no son gallegos, como Manolo Valdés, valenciano (aunque los artistas y el arte, en principio son universales, sobre todo el arte, por lo que no vale la pena pararse en este aspecto), de quien exponen esta 'Menina', en realidad reina, Reina Mariana (2004) que nos introduce en la exposición de la colección que se expone en la galería de la Casa de América de Madrid.


FERIARTE 2013


FeriArte 2013. Imagen de una de las Meninas de Manolo Valdés. Quizá viendo las obras que hay detrás de ella pudiese averiguar qué galería la exponía. En esa edición había obra de Valdés en dos galerías y sería muy arriesgado decir a cuál de las dos corresponde. Me conformo con traer la imagen, sin medidas ni año, sólo madera.

Feriarte, 2013. Madrid 2013

PALACIO LOS SERRANO DE ÁVILA

En el patio renacentista del palacio de Serrano en Ávila encontramos esta Menina, escultura de Manolo Valdés, a la izquierda de un piano y algo distante de hombre tumbado, desnudo, obra en bronce de Antonio López. Destaca la obra de Valdés, una menina esquemática, con el realismo del desnudo de López y los escudos de la familia Serrano -el palacio se construyó mediado el siglo XVI (1555)- que decoran los capiteles de las columnas del patio. No tiene firma, aunque el observador no precisa de más información para deducir su autoría y más aún teniendo en cuenta que, en el primer piso porticado, pueden verse dos obras gráficas de Valdés, otras dos meninas, esta vez sí, bien identificadas, enmarcadas.




PASEO DE LA CASTELLANA. CUATRO TORRES. MADRID



Había subido hasta el paseo de la Castellana de mañana. El día luminoso, hacía algo de frío, y el entorno bullicioso. Había un incesante tránsito de hombres y mujeres jóvenes entre las torres de cristal, las nuevas Babel donde el problema del idioma parece solucionado, un área de negocio convertido en  business area, la única confusión, aparente, era la cola interminable de jóvenes esperando, ordenados en hileras, subir al ascensor. Como si la mujer de Lot fuese, la Menina de Manolo Valdés, los veía desde su corazón de bronce y ciega, esperar el turno. A cada instante, muy breve, la hilera de jóvenes se movía, entraba en la torre PwC, a una velocidad sorprendente, devorados y sumisos, parecían ser engullidos en las entrañas del edificio.

Manolo Valdés. Menina.


PARQUE DEL MANZANARES. MADRID



A los pies de una de las esculturas, cabezas de mujeres en la terminal T4 de Barajas, bajo la mirada de La Soñadora, puede leerse un texto de Mario Vargas Llosa: "Amigas: ustedes envidian los lujos que no tengo". Este párrafo es de la introducción que hace un periódico de Madrid de la escultura Cabeza de Ariadna o Ariadna IV, la escultura monumental, obra de Manolo Valdés, que preside el cerro artificial La Atalaya al sur de la capital, en la ribera del Manzanares. Desde allí la cabeza de la heroína que ayudó a Teseo a salir del laberinto de Creta tras dar muerte al Minotauro, domina un amplio paisaje del norte de Madrid, desde Somosierra a Guadarrama y Gredos, una dama coronada con lo que asemeja el ovillo de Ariadna, o un enjambre de partículas que gira en torno a una cabeza atómica, una imagen siempre sugerente desde la carretera que conduce hacia el sur, desde el cerro artificial ideado por Ricardo Bofill, en realidad una escombrera, que acoge a la izquierda del Manzanares, el busto de bronce y acero de 13 metros de altura despidiendo al viajero sobre el túmulo de 21 metros que es la Atalaya de Bofill.






jueves, 7 de marzo de 2024

Eduardo Martínez Vázquez

REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO

Paisaje de Cuenca. Fechado y firmado Edo. Martínez Vázquez/Cuenca, XII 1953
 Óleo sobre lienzo 0,8x1 m.

Como veremos más adelante el pintor abulense Eduardo Martínez Vázquez, es, como comenta la cartela de esta obra, un "Pintor de la Naturaleza por excelencia, Martínez Vázquez se vuelca en los escenarios paisajísticos de Castilla, Andalucía y Marruecos para transmitir con una depurada técnica, un rico colorido de su paleta y unas pinceladas llenas de luz, diferentes rincones naturales que se acercan al concepto romántico del paisaje del siglo XIX". Esa obra fue donada por el propio artista en su ingreso en la Academia en 1959.


 Primavera en Gredos (1931) Óleo sobre lienzo 2,14x1,90 m.
Donado por los hijos del artista en 1985

Revisando las fotografías de mis visitas a la Real Academia de San Fernando descubro, sin sorpresa alguna, una cuadro que he fotografiado de manera inconsciente visita tras visita. Es uno de esos cuadro que nos llaman la atención una y otra vez, y que no somos capaces de retener ni la imagen ni el autor; se trata de Primavera en Gredos (1931) óleo de Eduardo Martínez Vázquez, un pintor reconocido en vida y que hoy pasa desapercibido. La cartela que acompaña al cuadro nos hace un breve resumen de la pintura: "La larga estancia del artista en la sierra de Gredos le permite estar en contacto permanente con los bellos e infinitos parajes que la Naturaleza le ofrecía. Cumbres valles y senderos serán una constante en su pintura, como es el caso de esta panorámica del Pico Almanzor y el Cuchillar de las Navajas vistos desde La Galana, contrasta la austeridad de las rocas con la nota de color de las flores y la vitalidad del arroyo naciente".

FUNDACIÓN CAJA DE AVILA EN ÁVILA

Tan solo debía esperar a una visita a Ávila para descubrir otras obras de Martínez Vázquez. Recordaba que había visto obras costumbristas en la antesala de la antigua oficina central de la Caja de Ahorros de Ávila en el Grande, -en la actualidad CaixaBank tras pasar por varias denominaciones-, afortunadamente las pinturas siguen allí y sólo era cuestión de revisar las obras y los autores de los enormes lienzos expuestos, dos obras de nuestro autor, Eduardo Martínez Vázquez, -que son las que traigo a continuación, un paisaje serrano y una escena costumbrista- y otras dos de Eduardo Chicharro Agüera.

Aunque no tardaron mucho los cuadros de Chicharro y Vázquez Díaz en salir de la sucursal bancaria para depositarse y exhibirse en la Fundación Ávila.

La majada (Óleo sobre lienzo 296x220 cm) 1886

La Ronda de Guisando (Ávila) Óleo sobre lienzo (ca.1925)