viernes, 15 de mayo de 2026

Aurelia Muñoz

Fuente de la vida (1966) Bordado de lana sobre arpillera de yute
Museu Nacional d'Aer de Catalunya, Barcelona,  Donación de la Fundació Amics del MNAC
Campaña de micromecenazgo, 2019

De la exposición Entes, de Aurêlia Muñoz en el Reina Sofía hay tres facetas en las que elm visitante puede entretenerse y dos, para este, extenderse. Llega el tiempo de desaparecer de la gran ciudad; viajes cortos, ausencias poco prolongodas que al final de la primavera se hacen largas, en ocasuiones demasiado largas. En alguna de esas ausencias se perderá la oportunidad de ver artistas y obras de interés. Una puede ser esta, los tapices de Muñoz, grande, muy grande, autodidacta, espectacular obra que no me sobrecogía desde Luis Garrido, y unos apuntes, acuarelas y tinta china, dibujos precisos que parecen complementar, como base, los tapices.

Homenaje a Jerónimo Bosco (1971) Bordado de lana sobre arpillera de yute
Collection Provinciehuis Noord-Brabant, s'Hertogenbosch

Sobre este tapiz de grandes proporciones la cartela ofrece detalles muy interesantes sobre el proceso de su elaboración: "Este tapiz bordado sobre tela de arpillera fue un encargo del arquitecto Hugh Aart Maskant para el nuevo edificio de la Provicia de Brabante Norte, en los Países Bajos. La obra refleja la profunda fascinación de Muñoz por los personajes y los paisajes fantásticos de Jerónimo Bosco (c. 1450-1515), artista vinculado a la ciudad de s'Hertogenbosch, donde se inauguró la sede de la provincia en 1971. Para su realización, la artista se vio obligada a organizar su estudio con un equipo de ayudantes que trabajaron de manera simultánea en distintos fragmentos del tapiz. Una vez estos fueron finalizados, se unieron entre sí y se bordaron de nuevo sus junturas. La obra se sitúa en un momento de transición clave entre los tapices murales y las esculturas tridimensionales en macramé".

Es la primera obra que se encuentra el visitante, a su alrededor se sucedía las siguientes obras:

Construcción abstracta (1965) Bordado de lana sobre arpillera de yute
Art Collection Meierijstad, Países Bajos

Divinitat (1968) Bordado de lana y chenilla artificial sobre arpillera de yute
Colección de Arte Textil y Tapiz Contempodráneo. Ayuntamiento de San Cugat

Ángel Cósmico (1966) Bordado de lana sobre arpillera de yute
Colección de Arte Textil y Tapiz Contempodráneo. Ayuntamiento de San Cugat

Tótem (1967) Bordado de lana sobre arpillera de yute
Colección de Arte Textil y Tapiz Contemporáneo. Ayuntamiento de San Cugat


Aurèlia Muñoz, Entes, en Museo Raina Sofía de Madrid, hasta el 07 de septiembre de 2026


martes, 12 de mayo de 2026

Rosario Suárez-Castiello

Retrato (ca. 1930) óleo sobre lienzo (104x82 cm)

Este Retrato, obra de Rosario Suárez-Castiello, es uno de esos cuadros que nos regala el Reina Sofía sin más documentación que la propia obra y escasos datos en la cartela. No es fácil encontrar obras de Suárez-Castiello, aunque es significativo que en la reseña del propio museo no se encuentre ni la fotografía del cuadro. Es, creo, una apuesta valiente, en la que prima ante todo, la obra y su autora, la necesidad de mostrarla y dejar al albedrío del visitante buscar reseñas, indagar, investigar sobre una pintora de exquisita técnica.

Museo Reina Sofía en calle Santa Isabel, 52 de Madrid

martes, 5 de mayo de 2026

Luis Paret

La visita a las Colecciones Reales nunca defrauda, el visitante puede recrearse en obras que, lejos del historicismo, armaduras, retratos de la realeza o religiosos, emergen de vez en cuando obras de pura belleza siocial, el costumbrismo que tan bien representó Goya de quien nuestro autor era coetáneo. En esta ocasión traemos tres obras de Luis Paret Alcázar a quien se asocia con el rococó, y nos deja tres bellísimas escenas. El rococó, como nos recuerdan los manuales de arte, es el estilo encargado de romper las rigideces del barroco y las simetrías. Introducido por los Borbones en el XVIII, se centra en retratar al pueblo llano, sus costumbres, sus juegos, la vida cotidiana que nos brinda un costumbrismo mundano, que ya aparece en Velázquez, el aguador, las vieja friendo huevos, los bufones y la vida en la corte que representa en las Meninas.

La Naranjera (hacia 1790) Óleo sobre cobre

Las tres obras de Paret son una muestra de un estilo que parece instalarse en un primer plano del poder en la corte de Madrid. El pintor era el protegido del infante don Luis, hermano de Carlos III. Dos de las obras pertenecían al gabinete del infante en su palacio de Boadilla del Monte y fueron comprdas, junto a La Naranjera por Isabel II a José de Salamanca en 1848. La cartela de este último, hace un breve recorrido sobre la vida de Paret, su relación con el infante Don Luis y cómo buena partre de su trayectoria artística "transcurrió fuera de los círculos oficiales, ya que en 1775 sufriría destierro por su implicación en los amoríos del hermano de Carlos III", -al parecer Paret proveía de jóvenes amantes al infante-. Sufrió destierro en Puerto Rico y tras su regreso a España, con la prohibición de residir en la Corte, se instaló en Bilbao donde adquirieron fama sus paisajes como este pequeño cuadro sobre cobre.

Ciego y lazarillo comiendo huevos (hacia 1784) Óleo sobre tabla de nogal

La cartela detalla la escena de este cuadro "que invita a fantasear con su interpretación", el ciego, posiblemente músico, el lazarillo con expresión picaresca y la sirvienta, atenta a los comensales, dispuesta en un segundo plano; los rasgos velazqueños (un retrto de Isabel de Borbón preside la escena) y "las telas tendidas, tan diferentes de las sedascolgadas en La teinda de Geniani, que conserva en Madrid el Museo Lázaro Galdinao", y el interior modesto donde se representa la escena, empareja esta obra con El rezo del rosario.

Rezo del rosario (hacia 1784) Óleo sobre cobre

Este cuadro, según la cartela, estaba amparejada con la anterior en el palacio del infante don Luis de Borbón en Boadilla del Monte, aunque cada una tenga distinto soporte pictorico, ésta sobre cobre y la escena del ciego sobre madera. Las obras representan la vida cotidiana en interiores de aparente humildad, tienen su origen en planteamiento tomados de artistas franceses, aunque en ellas se han introducido elementos propios de España.

Para esta entrada he consultado las cartelas de las obras y le biografia de Luis Paret en Museo del Prado.

Colecciones Reales, en calle Bailén, s/n de Madrid.

miércoles, 22 de abril de 2026

Manuel Millares

Sin título. (1957) Mixta sobre arpillera

Sobre la obra de Manuel Millares, en concreto Cuadro número 2, del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, el texto de Gallego, habla de los valores que transmite la obra -por otro lado muy similar a ésta- valores "tan humildes que un espectador no informado pudiera creer que se trata de un trozo de tela de saco, hallado, por casualidad, en un vertedero", y de aquí deriva a la manipulación que el artista hace de la materia hasta dotarla del valor intrínseco de la obra de arte. Tampoco es que la cartela de la obra expuesta en la exposición de la colección Abanca sea más explícita que su propio título, también cabe recordar la propuesta de Gallego "notemos que el Cuadro número 2 no es solo cuestión de estética". Bien, es una manera de mirar la obra, la nuestra, la que traemos aquí, quizá tenga menos colorido que la del museo de Cuenca, pero los cosidos, los zurcidos, son idénticos y el contraste, igual, claro, blanco, ocre, sobre oscuro, negro sobre el que destaca la hebra suelta.

Julián Gallego, Arte Abstracto Español, Fundación Juan March, Madrid 1983

Manuel Millares, Espacio y tiempo, Galería CasAmérica, en Marqués del Duero, 2 de Madrid.

jueves, 9 de abril de 2026

Las Cuatro Torres de Madrid - CTBA

Las torres que se levantan en la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid (club de fútbol), siempre me pareció innecesarias, más cercanas a la necesidad de crear un nuevo horizonte (skyline) de la ciudad, en la zona más alta, muy cerca de la plaza Castilla. Las fechas de construcción varían, aunque la que tenía visible desde mi ventana era la Torre Foster que se comenzó a construir en 2004 como sede de la petrolera Repsol YPF, que tenía en aquel momento su sede justo enfrente, en la otra acera de la Castellana. Como las torres, al menos ésta, han cambiado de propietario, las nombraré por el nombre genérico, en este caso la Torre Foster. que es como popularmente se conocen.

Torre Espacio, Torre Cristal, Torre PwC y Torre Caleido

La referencia que tomaremos es el Hospital La Paz que quedará a la izquierda del observador, y seguiremos con la Torre EspacioTorre de CristalTorre CaleidoTorre PwC y Torre Foster. En la actualidad incluimos Torre Caleido, la última en construirse y que en principio no estaba incluida en el proyecto, y si lo estaba se construyó más tarde y fuera de la linea que forman las otras cuatro. Aunque lo que nos interesa es la estética de los edificios y, sobre todo, las esculturas que diseminadas entre los edificios.

NANO4814. Soft limits. 2022. Resina de poliuretano y fibra se vidrio

Eta escultura se encuentra frente a la Torre Caleido donde se ha construido un centro comercial y de ocio al aire libre. Es obra de Nano4814.

Torre Espacio (en la actualidad Torre Emperador) I.M. Pei y Henry N. Cobb

Esta torre. (en origen Torre Espacio) Emperador Castellana es la más cercana al Hospital La Paz. Tiene forma de cohete y siempre me ha recordado uno de los helados de hielo, rematado con un caperuzón de chocolate, que tomaba de niño. El día que la visité había un grupo de grabación (no quisieron decirme qué). Al fondo ondea la bandera de Australia. La altura de la torre varía desde su construcción aunque no debe haber variado el número de plantas. Junto a ella una escultura de Francisco Leiro. Al ver esta escultura, una especie de pensador con peana de granito, descubrí que hasta entonces todas las esculturas provenían de la misma galería, o al menos, todos los artistas estaban representados en ella: Galería Marlborough

Francisco Leiro. Simeón sentado (2007)

Francisco Leiro. Simeón sentado (2007) frente a la Torre Emperador Castellana


Torre Cristal. César Pelli 

Torre de Cristal en origen contaba con 249 metros de altura y era la más alta de las cuatro torres. Tiene 52 plantas y una base alamborada que la hace, para mí, muy original. Está diseñada por el arquitecto argentino César Pelli (1926-2019). Frente a la Torre de Cristal, hay una escultura de Alberto Corazón, (2009), un caballo de acero corten, Caballo Alfabético (2009).

Reflejo de la Torre Caleido en la Torre Cristal

Alberto Corazón. Caballo alfabético (2009) Acero corten

Torre Caleido. Estudios Fenwick Iribarren y Serrano-Suñer Arquitectura

Caleido es el centro comercial que integra las cinco torres; de hecho la Torre Caleido se construye una vez concluidas las cuatro torres principales y a la izquierda de estas en la zona de servicios: cafeterías y restaurantes, tiendas de moda y ocio. Antes de su construcción era prácticamente imposible tomar un café y dar servicio a la gran cantidad de trabajadores que ocupan las oficinas de todos los edificios (que también tienen sus propias cafeterías). Su composición recuerda a los bajos de AZCA, aunque más alejada del centro de la ciudad.

Torre PwC. Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez-Sala Walther

La Torre PwC (antigua Torre Sacyr) quizá sea el edificio más elegante de los construidos.

Torre PwC desde la zona de servicios Caleido

Torre PwC desde la zona de servicios Caleido

SpY. Esfera (2022) Espejos de tráfico y acero cromado 

Torre Caleido, Torre de Cristal, Torre PwC y Torre Foster

Antonio Azzato. Menina "Ángel"

Torre Foster. Norman Foster

A los pies de la Torre Foster (hoy Torre Moeve como se conoce en la actualidad a la antigua petrolera CEPSA), hay tan solo una escultura obra de Blanca Muñoz que destaca, sobre todo, por la desproporción de la obra frente al edificio -de hecho sólo el Caballo Alfabético de Alberto Corazón frente a la Torre Cristal guarda cierta proporción con el tamaño del edificio-.

Blanca Muñoz. Géminis (2009)

La limpieza de la torre impide que se acceda cerca de la escultura de Blanca Muñoz, al menos esa fue la excusa para no dejarme pasar a fotografiarla. Tiempo después, quizá pasó un año, volví a la torre y estaban limpiando los cristales, me quedé mirando a las alturas y entendí lo que quería decirme el vigilante de turno.

Limpiando la torre Moeve