martes, 11 de febrero de 2020

Xu Hongfei: Gorditas


Interesante exposición temporal e itinerante del escultor chino Xu Hongfei, titulada Gorditas, de la que prácticamente no  tiene referencias el espectador; y tampoco apenas tiempo: Dos semanas es muy poco tiempo par hacer un recorrido que se nos antoja caprichoso: tres esculturas se pueden ver en el patio de Conde Duque -Hermosa melodía, Canción próspera y Buen tiro- y otras tres frente a la entrada del Ayuntamiento en la plaza de Cibeles, -Flor voladora, Feliz y El beso- esta última estuvo durante tres días frente a la Junta de Distrito de Usera, donde volverá y se quedará según deseo de propio escultor.


Según el breve comentario de presentación de la exposición Xu Hongfei ofrece una visión de la vida cotidiana en China y su interés por mostrar placeres simples, ordinarios y cotidianos en los que sus ciudadanos encuentran la felicidad como un beso, montar en bicicleta o pasear junto a seres queridos. La muestra se ha podido ver también en varios países desde Francia a Australia, Perú o Colombia. Ineludiblemente se le compara y recuerda a Fernando Botero -quien también expuso sus esculturas en el paseo de la Castellana y regaló dos de ellas la ciudad-. Se echa en falta también información in situ de cada una de las obras e identificar sobre todo al autor porque muchos viandantes se han llevado alguna instantánea creyendo que las obras son, erróneamente, del colombiano. Para concluir señalar que mañana es el último día de exposición.


Gorditas, de Xu Hongfei, en Conde Duque y plaza de Cibeles, de Madrid hasta el 12 de febrero de 2020.


domingo, 9 de febrero de 2020

Hans Op de Beeck

Timo. Poliéster y cristal (42 x 67 x 65 cm.) 2018

Con esta escultura realista de Hans Op de Beeck, (Bélgica, 1969), titulada Timo, en la atenta lectura de la hoja informativa de la Galería Max Estrella donde se expone, el artista introduce al espectador en "escenas cotidianas" con el fin de rescatar tiempos pasados. La obra, añade, está "envuelta en un halo de teatralidad, la representación de un niño jugando a las canicas a escala real interpreta a la infancia del espectador invitándole a explorar capas más profundas de su memoria. El mismo cuerpo del niño en un gesto sin consecuencias, conecta con este concepto de un antropocentrismo cotidiano. Nos direcciona hacia un ámbito donde poder buscar los recuerdos aparentemente perdidos". Tanto el título de la muestra La Magdalena de Proust: Antropocentrismo cotidiano, al que se acompaña en el encabezamiento de la hoja con un texto de Marcel Proust de Por el camino de Swann, primer volumen de En Busca del tiempo perdido, intenta, y consigue, de manera sencilla, traer a la memoria del espectador actos y atmósferas de un pasado tan lejano y a la vez reciente que sabores, olores, la lectura de un pasaje, la contemplación de una obra de arte o la interpretación de una melodía o, en este caso, los juegos, el juego de las canicas, hacer fluir y rescatar percepciones que un día fueron placenteras a la mente de quien los observa y así volver a recuperarlas por tan sólo un instante.

La muestra se complementa con las obras de cinco autores más con fotografía, pintura, dibujo y escultura.

La Magdalena de Proust: Antropocentrismo cotidiano, colectiva, en Galería Max Estrella, calle Santo Tomé, 6 de Madrid, hasta el 4 de abril de 2020.

sábado, 1 de febrero de 2020

Chema Madoz

SALA CANAL SANTA ENGRACIA

Dentro de la espectacular colección de fotografía propiedad de la Comunidad de Madrid, el visitante puede ver esta fotografía de título contradictorio: Sin título (La Copa) de Chema Madoz. Es llamativo que se tenga la certeza de la fecha en que se realizó la fotografía pero no la fecha en que se adquirió, ambas en el mismo año 1994.

Chema Madoz. Sin título (La Copa) 1994 . Ingreso en colección ca. 1994
Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid 2012

Sala Canal de calle anta Engracia, 125 de Madrid


GALERÍA ELVIRA GONZÁLEZ

Imagen del tarjetón que se envía a los invitados de la exposición, una obra, como toda la obra expuesta, como la misma exposición, como toda la sala, todo parece puro surrealismo. No te la pierdas.



Chema Madoz, en Galería Elvira González, en calle Hermanos Álvarez Quintero, 1 de Madrid. Abril 2021.


REAL JARDÍN BOTÁNICO DE MADRID

Es como si todos hubiésemos visto siempre la obra de Chema Madoz. Al pasear por la inmensa sala del Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico de Madrid, se tiene la sensación de haber estado frente a esa nube enjaulada, el cactus que crece en un dedal o la hoguera de cabos de lápices, siempre hemos creído estar frente a ellos alguna vez. Madoz es el Magritte de la fotografía, he creído siempre.


Chema Madoz opera con los elementos de la naturaleza de la misma manera en que lo hace con los objetos, buscado asociaciones, desplazamientos, metamorfosis, parentescos, combinaciones yuxtaposiciones, encuentros fortuitos. Ajeno a las clasificaciones habituales, trastoca las reglas y despliega su fantasía cambiando la naturaleza de las cosas. (De la exposición La Naturaleza de las cosas. Olivia Martínez Rubio, comisaria de la exposición).

La Naturaleza de las cosas, de Chema Madoz, en Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico , en plaza de Murillo, 2 de Madrid, hasta el 1 de marzo de 2020.


miércoles, 22 de enero de 2020

Abstracción Vasca

Javier Sagarzazu

Para comprender el título de esta exposición Nueva Abstracción Vasca, muestra colectiva que podemos ver en la Galería Orfila de Madrid, hay que acudir al pensamiento de Jorge Oteiza en el catálogo de la muestra. En él se reivindica la particularidad local del estilo artístico, en este caso la abstracción: "El vasco es un estilo, todo lo que hace hace responde a un mismo y personal estilo". El día de la inauguración en la sala de la exposición había en aquel momento un gran ambiente; por un lado el social: corros de personajes, muchos de ellos ajenos al mundo del arte -siempre es sorprendente el poder de atracción del arte-, y aquí habría que volver a citar a Oteiza: "Puedo afirmar y afirmo ahora: que el arte consiste, en toda época y en cualquier lugar, en un proceso integrador, religador, del hombre y su realidad"-; y un segundo núcleo, al vez más reducido, el del mundo artístico, quizá también con mayor capacidad crítica, que se movía por la sala en torno al análisis de las obras, repitiendo en voz baja nuestra última cita de Oteiza: "todos somos idénticos, todos somos artistas: el que profesionalmente lo es y vive como artista, está viviendo con la vida de otros (insisto), con las preocupaciones más íntimas y espirituales de todos y para servir con sus averiguaciones a los demás".

Carlos Purroy. Viejo olivo centenario

Son cinco autores que nos ofrecen un recorrido por la abstracción de la pintura y la escultura. Cada artista un estilo y cada espectador una percepción: difuminados ambientes cargados de tenue plasticidad en la obra de Iñaki García Ergüin; los planos que Javier Sagarzazu en sus acuarelas dibuja una infinidad de horizontes; Xabier Soubelet y una abstracción geométrica colorista en la que se aprecia en sus óleos un magistral dominio de paisaje. Más matérica es la obra de María Alonso Paéz en la que predominan los  pigmentos naturales y las aguadas ácidas que traen al espectador reminiscencias de una industria vigorosa, volcánica y corrosiva que inunda sus lienzos; y, a manera de nexo entre pinturas y pintores, las espléndidas esculturas de Carlos Purroy.

Iñaki García Ergüin. Paisaje

Quizá sea por mi predilección, o tal vez porque vea menos escultura que pintura en las exposiciones a las que asisto, me gusta destacar, sin menosprecio al resto de obras, el trabajo de Purroy, en el que se mezcla, como se comentaba en la sala, la tradición que recuerda a Oteiza y, cómo no, a Eduardo Chillida. Ante todo he de destacar la personalidad de la obra de Purroy, engarzada en esa tradición vasca que nos recuerda el tópico, aunque cierto, de la industrialización y un rescoldo de un pasado que inspira esta nueva abstracción y el uso de materiales industriales, al manejo de herramientas, la forja, la metalurgia y coladas de los altos hornos que se recrea el artista en su obra: pesadas escuadras de hierro, barras de hierro y acero y la madera, como soporte o como materia de la obra misma.

 María Alonso Páez. Emotio II

Es en definitiva una exposición que encierra mucha fuerza tanto en las pinturas como en el vigor de la escultura, que hay que disfrutar en la sala de la galería, y comentarlas, por qué no, y si fuese posible palparlas, impregnarse del frío del metal y apoderarse de la magia de la abstracción, la búsqueda del espíritu que Oteiza nos propone, del "vasco del crómlech neolítico (que) transforma el paisaje, lo reduce a la escala espiritual del hombre, que antes no tenía".

Xabier Soubelet. Abstrootism portuario

Nuevas Abstracción Vasca, exposición colectiva en Galería Orfila, en calle Orfila, 3 de Madrid, hasta el 1 de febrero de 2020.

Carlos Purroy. Frío hielo

viernes, 17 de enero de 2020

Esteban Vicente

PEQUEÑO FORMATO EN GALERÍA ELVIRA GONZÁLEZ

Tres obras de pequeño formato de exposición colectiva en la Galería Elvira González en la que hacía cinco años que no veía obra de Esteban Vicente. El texto de la cartela es muy escueto, Sin título ca. 2000. y están firmadas por el artista.

Sin título ca. 2000. Pastel sobre papel (10x15 cm)

Sin título ca. 2000. Pastel sobre papel (10x15 cm)

Sin título ca. 2000. Pastel sobre papel (10x15cm)

 Galería Elvira González, calle Hermanos Álvarez Quintero, 1 de Madrid.


OBRA EN GALERÍA CAYÓN DE MADRID

Midsummer (1980) Óleo sobre lienzo (172,72 x 152,4 cm)

Esta exposición está compuesta por de obras de Esteban Vicente y José Guerrero, con el título Guerrero/Vicente  Últimas Décadas, una muestra "novedosa al centrarse únicamente en las últimas décadas de su producción (titulo) que en realidad se podría haber abreviado a "última década", pues casi todos los lienzos expuestos fueron pintados en los últimos diez años de la vida de cada uno de los pintores".

Experience (1998) Óleo sobre lienzo (132.08 x 106.68 cm)

Guerrero/Vicente. Últimas Décadas, inaugurada el 06 mayo 2021 en Galería Cayón, en Blanca de Navarra, 7 y 9 de Madrid.


OBRA EN EL MUSEO REINA SOFÍA DE MADRID

Nº3, 1959. Óleo sobre lienzo.

Esta obra Nº3 se encuentra en la Sala 409 del Museo Reina Sofía de Madrid. Como la mayor parte de las obras no tiene comentario alguno, tan solo en la cartela se indica el nombre, el año y que es donación de Harriet y Esteban Vicente Foundation, de Nueva York, en 2017. Os recomiendo los comentarios sobre la obra y sobre el propio Vicente que se hacen en la página del museo, su trayectoria tras llegar a EE.UU. y participar en las exposiciones fundacionales del expresionismo abstracto americano, destacando tanto por su obra, color y composición, sus collages y por ser único español de esta primera generación, quizá en alusión a José Guerrero. Recordar que Vicente llega a EE.UU en 1936 y que estas exposiciones se llevan a cabo en 1950, año que llega Guerrero a Nueva York.



OBRAS DE 1953 A 1990 EN GALERÍA ELVIRA GONZÁLEZ DE MADRID


No hace mucho tiempo la Galería Elvira González nos regalaba con una excelente exposición sobre gouaches de A, Calder; en esta ocasión nos trae una no menos formidable de Esteban Vicente: collage, dibujo y pintura, que introducen al espectador con un recorrido de casi cuatro décadas a través una selección de 30 obras realmente atractiva. Representante de la Escuela de Nueva York, destacado exponente del expresionismo abstracto, es un lujo encontrarse frente a la obra de Vicente en el circuito comercial, mucho más interesante y desde luego más excitante que hacerlo frente a una de sus obras en un museo; aquí, en la sala, las obras están soberbiamente vivas.


Es de agradecer también la hoja de presentación de la exposición redactada por la galería donde se hace un minucioso recorrido tanto por la trayectoria artística como personal del artista, siempre con aspectos ligados a su producción y labor docente.


Esteban Vicente: Obras de 1953 a 1996, en Galería Elvira González, Hermanos Álvarez Quintero, 1 de Madrid. 27 diciembre 2019- enero 2020.