martes, 9 de marzo de 2021

Carlos Merodio

Un sueño. Óleo sobre lienzo (120x146 cm.) 

Con el título genérico tan sencillo, Merodio, podemos ver la exposición del pintor Carlos Merodio en Galería Orfila, que nos regala, además de una excelente obra, una reflexión sobre estos nuevos tiempos de pandemia. En ella el pintor nos presenta un conjunto de sensaciones que este tiempo convulso ha provocado en su obra, la disrupción de emociones que ha traído el confinamiento, en lo personal y en lo artístico. A simple vista se distinguen tres etapas creativas en la exposición gracias al excelente montaje que permite al observador disfrutar de las obras sin necesidad de interrumpir el discurso visual. Primero dos obras de gran formato: Mirando el amanecer y Un sueño, que encabeza esta entrada. En ellas, me cuenta el artista, estaba trabajando cuando proyectó la exposición. De ese momento deben ser unos bocetos que llaman la atención por su ejecución; y en una tercera etapa, el confinamiento, la época de incertidumbre, cuando el tiempo van lastrando la concepción de la obra, su ejecución: se reduce el tamaño, el color y la forma, el cuadro se hace más esquemático, sin abandonar nunca la línea, ni la expresión, tan solo el cambio de emociones que el artista plasma en la obra.

Mirando el amanecer. Óleo sobre lienzo (150x150 cm.)

En la sala, paseando con Merodio, comentábamos estos aspectos y su impacto en los cuadros, sin intentar profundizar en cada obra, como dos espectadores que comentan el color, los planos y el espacio que nos han llamado la atención de este o aquel cuadro. El resto, me dice, la evolución del proyecto está explicado en el texto, en el tríptico que ha preparado para la exposición. Entonces surge en nuestro diálogo una reflexión que me ha recordado a Juan Gris, a quien tanto se asemeja, que prefería no hablar de su trabajo porque el artista no debe aburrir con cosas que ya se conocen de su obra, y de ésta conviene hablar con reserva, o mejor aún, no hablar. Y así lo hicimos para remitirnos a su texto.

La calle en cuesta. Óleo sobre lienzo (73x60 cm.)
El texto del tríptico dice así:

Cuando en enero de 2020 proyecté realizar la exposición que informa este catálogo no podía adivinar que se acercaban acontecimientos que influirían en mi obra. Comienza un confinamiento y con él desaparece la mirada al exterior que motiva tantas ideas al contacto con personas y lugares. Y de manera más o menos consciente comienza un proceso de introversión en el que se revisa la obra anterior, la muy anterior y la reciente. De las conclusiones a las que llego surgirán ideas que tendrán que experimentarse en el lienzo y una obra con notas diferentes comienza a aparecer.

De los cuadros que presento, los dos de mayor tamaño son anteriores al confinamiento y los restantes van gestándose escalonadamente.

De imágenes abigarradas, algunas con cierto toque de humor, se evoluciona a una mayor simplicidad. Línea y plano continuarán siendo los ejes en la construcción del espacio. El futuro queda esbozado de momento en cuadros de pequeño y mediano tamaño en los que se deriva hacia una figuración de concepto más abstracto.

No hay mal que por bien no venga, dice el refrán. Carlos Merodio.

Cesto con flores y jarra. Óleo sobre lienzo (30x54 cm.)

En la cama. Óleo sobre lienzo (54x73 cm.)

En las películas es peligroso bañarse. Témpera (59x39 cm.)

Merodio, de Carlos Merodio, en Galería Orfila, en calle Orfila, 3 de Madrid hasta el 31 de marzo de 2021.
La sombra. Boceto. Grafito y rotulador (21x21 cm)


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