domingo, 25 de febrero de 2024

Bonifacio

REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO

Bonifacio. San Sebastián (1933-2011)
Óleo sin título (1998). Óleo sobre lienzo, 195 x 130 cm.

Esta obra, junto a otras 36 de diferentes artistas, es una donación de la galerista Helga de Alvear que a su vez habían pertenecido a su predecesora Juana Mordó

Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en calle Alcalá, 3 de Madrid.


Bonifacio, Sin título (1985) Óleo sobre lienzo

De Bonifacio, (Bonifacio Alfonso Gómez Fernández) sólo he visto obra dispersa, pobre aliciente para comprender la obra de este artista que se mueve a medio camino entre el surrealismo y el expresionismo abstracto. Hoy traigo dos obras suyas, la que encabeza esta entrada, cercana al surrealismo, que podemos ver en AlaiorArt en Alaior (Menorca); y la otra de la Galería Marita Segovia de Madrid, ambas al contrario de la definición anterior, puro expresionismo abstracto que deja entrever retazos surrealistas. Dos encuentros casuales y distantes. No dispongo de medidas, incluso del cuadro de la galería ninguna referencia. El problema no es que no exista obra de Bonifacio, porque la hay, hay mucha obra en fondos de galería, el problema es darle visibilidad, y tanto es así que es difícil saber algo sobre el artista porque en todas las reseñas que hay sobre él en las redes son réplicas, corta y pega, el mismo inicio, el mismo fin, las mismas anécdotas; es difícil saber quién escribió primero y cuales son las réplicas.

Galería Marita Segovia. Firmado Bonifacio (1976?) s/t


lunes, 12 de febrero de 2024

Martín Chambi

Autorretrato de Martín Chambi en Wayna-Pichu. Toma año 1943

La fotografía de Martín Chambi es siempre un pequeño descubrimiento que a los amantes de la imagen no deja de cautivarnos. La primera vez que vi una de sus imágenes fue en el Museo Nacional de Antropología de Madrid ; a partir de entonces vi sus fotografías en diferentes muestras, algunas de ellas repetidas, pero quizá las más interesantes fue la exposición colectiva en Casa América, por la temática, casi todas eran imágenes de templos y construcciones, imágenes de pequeño formato, otras, como las del Antropológico tenían formato mayor y casi todas eran escenas costumbristas, muchos todas posados de excelente composición, bodas, retratos de gentes humildes, cuadrillas de obreros, músicos y paisajes. En este aspecto, la introducción que hace Vargas Llosa en la exposición del Bellas Artes de San Fernando nos recuerda que: "Todo está en ellas: los matrimonios, las fiestas y las primeras comuniones de los pudientes, y las borracheras y miserias de los humildes, y los públicos actos que unos y otros compartían, los deportes, los paseos, los bailes, las corridas, las novísimas diversiones y los solemnes ritos que los campesinos venían repitiendo desde la noche de los tiempos."

Primera motocicleta en el Cusco, de Mario Pérez Yáñez. Toma, año 1930

Mujer india de Q'eromarca con niño. Toma, año 1934

Campesinos indígenas en el juzgado. Toma, año 1929

Chicucha y policía. Toma, año 1924

Amazonas Lomellini en Q'olcampata. Toma, año 1928

El universo de Chambi, el Cuzco que no cesó de fotografiar, continúa Vargas Llosa, es "triste y duro, pero también, a veces, cómico, cuando no patético y trágico, el mundo de Chambi es siempre bello".

Todas las fotografías están positivadas en 2005 por J. M. Castro Prieto, y adquiridas por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 2006 con cargo al legado Guitarte.

Martín Chambi, en Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en calle Alcalá, 13 de Madrid.

domingo, 4 de febrero de 2024

Rafael Pellicer

 
La vicetiple (ca. 1934) Óleo sobre lienzo 

Poca información tengo de Rafael Pellicer quizá porque he visto tan solo esta obra, por otro lado excelente, según he podido leer murió relativamente joven, cuando estaba en plenitud artística. Este óleo, La vicetiple pintado hacia 1934, que se puede ver en el Reina Sofía quizá sea el único que llegue a ver, hay otras obras, muy dispersas, pero siempre me quedará la suerte o el consuelo de contemplar el color de la piel y la armonía del personaje, una pose sin tensión, ajena a la escena, natural, cálida. Pellicer destacó, además de en la pintura, en el grabado, quizá pueda traer aquí alguna obra más, y como muralista. Mientras tanto cabe desplazarse al museo y contemplar esta obra en la que hay muchos matices que descubrir.


CLINICA NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN. FUNDACIÓN JIMÉNEZ DÍAZ DE MADRID


En la reseña sobre la vida de Pellicer que hace Rosa María Recio en la ficha del pintor en la Real Academia de la Historia, se hace mención a una de sus obras en la Clínica de la Concepción de Madrid al mural Alegoría de la Medicina (1955). Imagino que debe ser la obra que traigo aquí porque es imposible ver la firma y nadie en la institución me da razones de su autoría. El mural esta muy maltratado, sobre todo por un metacrilato que se ha instalado para protegerlo, y tampoco he encontrado una imagen del original. 



viernes, 2 de febrero de 2024

Rafael Zabaleta

Las dos primeras obras de Rafael Zabaleta que traigo a esta entrada estaban al final de la exposición de obras maestras que posee la Universidad Complutense de Madrid. Se podían ver desde la calle, detrás de las cristaleras, con la impronta de color fresco y puro con la que Zabaleta imprime en su obra. Ni que decir tiene que es uno de los alicientes de la exposición, como el caramelo que se exhibe en la puerta de un colegio al que todos los infantes acudirán atraídos por golosos. Se suele catalogar la obra de Zabaleta como postcubismo, al menos estas dos, pero creo que deberíamos abstraernos de la etiqueta y buscar en las obras lo que el pintor expresa, su campo andaluz como campesino que inserta su obra en una época, aunque el brillante colorido de sus cuadros contraste con el pesimismo imperante en los pintores donde impera el color negro y los colores fríos que son, como dijera Hernández, un golpe helado.

Interior y paisaje (1955) Óleo sobre lienzo

Naturaleza muerta (1954) Óleo sobre lienzo


RETRATO DE RAFAEL ZABALETA


Retrato de Rafael Zabaleta, obra del fotógrafo Gonzalo Juanes en la exposición en la Sala Canal. Es uno de los pocos retratos que pueden verse, el resto de fotografías son costumbristas y paisajes en las que el fotógrafo asturiano busca la improvisación, el momento único que proporciona la naturaleza en movimiento, sin embargo, en el retrato de Zabaleta destaca la desubicación del retratado y la mirada fija y franca.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Alberto Sánchez

 ESCENOGRAFÍA

Impresionante decorado para La Romería de los cornudos (1933), el decorado central mide 7 x 14 m. La obra sigue el estilo que se denominó Escuela de Vallecas en la que Alberto Sánchez trabajaba junto a Benjamín Palencia. El decorado representa un paisaje castellano, árido y gris, sobre el que se representaría el ballet La romería de los cornudos con música de Gustavo Pittaluga y libreto de Cipriano Rivas Cherif, basado en el Romance de Fuente Viva de Federico García Lora (según la nota del Reina Sofía).


Semana Santa de 2004. Paramos, camino de Antequera en Chauchina. Sobre la marcha decidimos visitar Fuente Vaqueros, el pueblo de García Lorca para ver la casa-museo donde nació el poeta. En la plaza preguntamos quién nos podía abrir. Nos dieron una hora para la visita. Una vez en la casa el guía nos fue enseñando las estancias, dónde dormía, donde escribía, qué cosas hacía Federico de niño y de mayor. En una de las paredes había colgado un cuadro con la reproducción del Cristo del Paño

- Mi madre tiene uno -le dije al guía-, siempre lo he visto en mi casa.
- Y dice usted que se llama Lorca, como Federico.
- Sí. Lorca debe haber muchos por la vega. Desde luego no somos parientes.
- Y es usted de Escóznar. No lo tengo a usted visto -me dijo señalando su ojo derecho-.
- Desde luego, me marche de niño.
- El Cristo está en Moclín, ya sabe -retomó la conversación del cuadro- muy devota la gente de allí -haciendo un gesto con la mano- Ya me entiende.
- Pues no, explíquese.
- La romería.
- Cuente.
- En Moclín hacen una romería, especie de merendica, en la que van las parejas casadas que no tienen hijos, vaya usted a saber por qué. Al atardecer, en la penumbra, las mujeres se adentran en el olivar y deambulan por él,  por el otro lado acuden algunos mozos mientras los maridos esperan, allí se produce el milagro y alguna de ellas se queda embarazada. Le llaman la romería de los cornudos, puede imaginar usted por qué.

A principios de 2018 se representó, con ese mismo decorado, el ballet en la Fundación Juan March de Madrid donde se amplía el elenco de creadores: Federico García Lorca y Cipriano de Rivas Cherif (argumento), Gustavo Pittaluga (música), la Argentinita (coreografía) y Alberto Sánchez (escenografía), en la que se conjugaban "la querencia popular y la vocación vanguardista de sus creadores, una constelación de estrellas".

Ese mismo año, en octubre, llegué a Moclín para ver su castillo. Antes de llegar a la entrada de la fortaleza nazarí se encuentra el Santuario del Cristo del Paño. A los pies del santuario descansa el pueblo y desde allí se tiene una extensa panorámica. Jugué a imaginar dónde se celebraba la romería, podía ver a las mozas paseando entre los olivos y poco más, no averigüe ni quise preguntar. 



MUSEO DE ESCULTURA AL AIRE LIBRE DE MADRID


De Alberto Sánchez (Alberto) encuentra el paseante dos esculturas por las calles de Madrid, una la esbelta El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella (1937) una copia la podemos ver frente al Museo Reina Sofía. Otra de sus obras, menor tamaño, en bronce, que encabeza esta entrada, la encontramos en el Museo de Escultura al Aire libre de La Castellana de Madrid. Toros ibéricos (h. 1958-1960).

Toros ibéricos (h. 1958-1960) Bronce


REINA SOFÍA DE MADRID

En el Reina Sofía hay varias obras, entre ellas estados dos esculturas. La primera, Bailarina la presenta en el Jardín Botánico de Madrid, obra de corte cubista, dentro de la exposición de 1929 de artistas españoles que residían en París.

Bailarina (ca. 1927-1929) Yeso coloreado y patinado

Durante la Guerra Civil Española un bombardeo destruye el taller y varias obras del artista. Es evacuado a Valencia y en 1938 emigra a Rusia donde trabajará como profesor de dibujo para niños refugiados.

La dama del pan de Riga (ca. 1958) Plastilina, alambre y policromía