martes, 9 de marzo de 2021

Carlos Merodio

Pueblo dormido. Óleo. 100x81 cm.

Pensando en Juan Gris, así titula una de sus obras Carlos Merodio en esta exposición. No ha de extrañar, porque el hilo unívoco de la exposición es el cubismo. Sin duda. Hay retratos, paisajes, intimismo, el silencio y la complicidad, y buscar un hilo conductor es imposible. Esta conversación, sin guiones, vino a cuenta del nexo necesario entre las obras, como creí recordar, en ese instante, que me pareció en otra exposición de Merodio, quizá fuese el cine, no lo recuerdo bien, pero no es necesario buscar argumentos para adentrarse en su obra, ni tan siquiera el cubismo, ni Juan Gris, simplemente, como diría el crítico, el color, las líneas, los volúmenes que alegran esas modelos vistiéndose, o posando con el vaso entre las manos, los retratos y las poses, el sentido, los paisajes de espléndida luz, el personaje asomado a la ventana, la cafetera y la copa y una casa entre árboles ante un horizonte al atardecer.
Bodegón con Venus. Óleo, 65x80 cm.

Línea, plano, color; la vida, el sosiego, la contemplación. Si fuese Alberti diría, el mar, la mar; o como decía Juan Gris, hoy día, evidentemente, me doy cuenta de que, en sus inicios, el cubismo no era sino un modo nuevo de representar el mundo.

Bodegón con cafetera y copa. Óleo, 60x54.5 cm

Y, de nuevo, Merodio, entusiasma, y todo lo anterior ni siquiera es necesario, ni recordarlo, ni recitarlo, porque no necesita argumentos, es la pintura, sólo la pintura, y tanto es así que el folleto, en esta ocasión, no tiene más que lo imprescindible, el rótulo que los títulos de las obras; lo demás parece todo dicho, o al menos pensado, sólo queda ver representando el mundo de manera diferente.

Dos mujeres charlando. Óleo sobre lino. 73,5x54,5 cm

Mujer con una copa. Óleo. 105x74 cm

Mujer vistiéndose. Óleo. 75x51 cm. 

Bodegón pensando en Juan Gris. Óleo. 60x54,5 cm


Merodio, de Carlos Merodio en Ra del Rey espacio para las artes, en Calle Reina, 11 de Madrid hasta el 6 de marzo de 2025

Homenaje a Alcalá de Henares. Óleo. 114x156 cm.



EXPOSICIÓN EN GALERÍA ORFILA 2021

Un sueño. Óleo sobre lienzo (120x146 cm.) 

Con el título genérico tan sencillo, Merodio, podemos ver la exposición del pintor Carlos Merodio en Galería Orfila, que nos regala, además de una excelente obra, una reflexión sobre estos nuevos tiempos de pandemia. En ella el pintor nos presenta un conjunto de sensaciones que este tiempo convulso ha provocado en su obra, la disrupción de emociones que ha traído el confinamiento, en lo personal y en lo artístico. A simple vista se distinguen tres etapas creativas en la exposición gracias al excelente montaje que permite al observador disfrutar de las obras sin necesidad de interrumpir el discurso visual. Primero dos obras de gran formato: Mirando el amanecer y Un sueño, que encabeza esta entrada. En ellas, me cuenta el artista, estaba trabajando cuando proyectó la exposición. De ese momento deben ser unos bocetos que llaman la atención por su ejecución; y en una tercera etapa, el confinamiento, la época de incertidumbre, cuando el tiempo van lastrando la concepción de la obra, su ejecución: se reduce el tamaño, el color y la forma, el cuadro se hace más esquemático, sin abandonar nunca la línea, ni la expresión, tan solo el cambio de emociones que el artista plasma en la obra.

Mirando el amanecer. Óleo sobre lienzo (150x150 cm.)

En la sala, paseando con Merodio, comentábamos estos aspectos y su impacto en los cuadros, sin intentar profundizar en cada obra, como dos espectadores que comentan el color, los planos y el espacio que nos han llamado la atención de este o aquel cuadro. El resto, me dice, la evolución del proyecto está explicado en el texto, en el tríptico que ha preparado para la exposición. Entonces surge en nuestro diálogo una reflexión que me ha recordado a Juan Gris, a quien tanto se asemeja, que prefería no hablar de su trabajo porque el artista no debe aburrir con cosas que ya se conocen de su obra, y de ésta conviene hablar con reserva, o mejor aún, no hablar. Y así lo hicimos para remitirnos a su texto.

La calle en cuesta. Óleo sobre lienzo (73x60 cm.)
El texto del tríptico dice así:

Cuando en enero de 2020 proyecté realizar la exposición que informa este catálogo no podía adivinar que se acercaban acontecimientos que influirían en mi obra. Comienza un confinamiento y con él desaparece la mirada al exterior que motiva tantas ideas al contacto con personas y lugares. Y de manera más o menos consciente comienza un proceso de introversión en el que se revisa la obra anterior, la muy anterior y la reciente. De las conclusiones a las que llego surgirán ideas que tendrán que experimentarse en el lienzo y una obra con notas diferentes comienza a aparecer.

De los cuadros que presento, los dos de mayor tamaño son anteriores al confinamiento y los restantes van gestándose escalonadamente.

De imágenes abigarradas, algunas con cierto toque de humor, se evoluciona a una mayor simplicidad. Línea y plano continuarán siendo los ejes en la construcción del espacio. El futuro queda esbozado de momento en cuadros de pequeño y mediano tamaño en los que se deriva hacia una figuración de concepto más abstracto.

No hay mal que por bien no venga, dice el refrán. Carlos Merodio.

Cesto con flores y jarra. Óleo sobre lienzo (30x54 cm.)

En la cama. Óleo sobre lienzo (54x73 cm.)

En las películas es peligroso bañarse. Témpera (59x39 cm.)

Merodio, de Carlos Merodio, en Galería Orfila, en calle Orfila, 3 de Madrid hasta el 31 de marzo de 2021.
La sombra. Boceto. Grafito y rotulador (21x21 cm)


EXPOSICIÓN EN GALERÍA ORFILA ENERO 2018

Estas son obras de la anterior exposición de Carlos Merodio en Galería Orfila en 2018. Nunca antes las había publicado por lo que creo que son interesantes para conocer un poco más la línea creativa del artista.

Alegraba asomarse a la ventana. Óleo sobre lienzo (100x100 cm.) 

Bodegón castellano. Óleo sobre lienzo (46x73 cm.) 

Margarita Sánchez Pi. Óleo sobre lienzo (35x27 cm.)

La playa desde la cocina. Óleo sobre lienzo (100x81 cm.)

martes, 2 de marzo de 2021

Carmela García

SALA CANAL ISABEL II: COLECTIVA

Esta fotografía es de la exposición 14 millones de ojos en la Sala CanalIsabel II en la calle Santa Engracia, como si fuese el epílogo de la exposición de 2021 en la que Carmela García expuso en solitario. El problema es la descontextualización de la fotografía, dos mujeres solas, como diría Goytisolo, no son nada. La cartela apenas si nos da información sobre la obra ni sobre la autora, aunque hace entrever su connotación, la mujer, el lenguaje feminista y femenino de la imagen, protagonista que no objeto, Sin título. Serie Chicas, deseos y ficciones.

Sin título. Serie Chicas, deseos y ficciones (2000) Ingreso en colección 2000
Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid 2018

14 millones de ojos, en Sala Canal Isabel II en calle Santa Engracia, 122 de Madrid

SALA CANAL ISABEL II


En la Sala Canal de Isabel II podemos ver la exposición Autoras de utopías”, una selección de obras de la fotógrafa canaria Carmela García, y alguno de sus proyectos de nueva producción; en ellos la autora elabora narrativas para un mundo distinto, un ensalzamiento sublime y bello del feminismo donde las mujeres se encuentran "liberadas de encorsetamientos y clichés", todo ello guiado a través de una excelente diálogo entre el espectador y sus imágenes; "mediante este posicionamiento, ha construido sus distintos trabajos artísticos en los que las mujeres son absolutas protagonistas, mostrándonos imágenes que rompen los esquemas de los géneros binarios, ofreciendo unas identidades genéricas más abiertas, plurales y flexibles, mediante las que rompe la hegemonía social de la heterosexualidad". Carmela García, -concluye la nota de la exposición- "desde el principio, se interroga acerca de las imágenes de las mujeres en la sociedad, investigándolas y cuestionando la mirada masculina con discursos visuales claramente feministas. A partir de aquí os dejo con la imágenes y los textos de la exposición

Las nietas del Lyceum o Tertulia, 2020
La artista española Ángeles Santo (Girona, 1911-Madrid 2013), realizó en 1929 una pintura al óleo titulada Tertulia en la que representa a cuatro mujeres modernas, libres, en actitud distendida, leyendo, fumando y formando parte de una tertulia literaria. Una obra que puede verse como una reivindicación de la mujer, su independencia y profesionalización en los años veinte del pasado siglo español, y que lentamente iba fraguándose, como sucedió con la existencia del Lyceum Club Femenino (LCF) de Madrid (1926-1939), una asociación de mujeres que luchó por la igualdad social y jurídica de estas, la defensa de sus intereses, y de su profesionalización.

Un mundo nuevo, en el que Carmela parte de la realidad y se encamina a una utopía en la que las mujeres, en su pluralidad sexo-genérica, se encuentran libremente y ofrecen redefiniciones de sus propias existencias. Una especie de deconstrucción de lo que la sociedad patriarcal ha establecido sobre lo que las mujeres son y deben ser, y una reconstrucción de un ideal feminista del mundo, donde se encuentren liberadas de encorsetamientos y clichés. Para ello, parte de experiencias y prácticas de mujeres de la historia que, saltándose las reglas y supeditaciones, consiguieron crear núcleos de resistencia, de convivencia o de sororidad, creando colectivos, prácticas y formas de vida alternativas al statu quo existente.

Chicas, deseos y ficción, 1998
Mujeres que ocupan espacios públicos y privados en actitudes cotidianas, relacionándose unas con otras, desde la sororidad y la complejidad hasta las muestras de afecto y de deseo. Escenas de encuentros, de esperas, de sensualidad, de miradas y de observaciones.
Hacen visible su lesbianismo, sus expresiones afectivas y sus conductas e interrelaciones. Unas imágenes que retratan instantes congelados de gran belleza compositiva y estética, en los que se muestra ese mundo de chicas en su variedad y multiplicidad, visualizándolas, normalizándolas en la pluralidad, conductas no hegemónicas que buscan ser normalizadas.

La exposición se desarrolla en cinco espacios temáticos con cinco utopías vividas por mujeres arriesgadas, inteligentes y transgresoras a través de los proyectos Chicas, deseos y ficción (1998), las series fotográficas Paraísos (2002-2005), Escenarios (2007), Casting (2007-2008) y I Want to Be (2006-2008) , la proyección Espacio de silencio (2004) y la nueva producción audiovisual Seres equívocos (2020).

Paraísos (202-2005
De nuevo observamos obras que pueden ser ubicadas dentro del amplio espectro del ecofeminismo, al proponer un universo habitado en armonía, respeto y encuentro de las mujeres libres con la naturaleza, a la vez que ofrece una sublimación del paisaje.

Paraísos 2002-2005

Fotograma de video proyectado en la sala

Autoras de utopías, de Carmela García, en Sala Canal de Isabel II, en calle Santa Engracia, 125 de Madrid, hasta el 02 de mayo de 2021.


lunes, 22 de febrero de 2021

Juan Gris

GALERÍA MICHEL SOSKINE INC. DE MADRID

Este dibujo de Juan Gris, de 1910, lo vi en la galería Michel Soskine de Madrid a principios de 2020 junto antes del inicio de la pandemia un bodegón titulado Still Life whit Bowl (Naturaleza muerta con taza). En ese año en la producción de Gris predomina el dibujo de estilo naturalista y será también el año en el que comience a pintar al óleo y a investigar sobre el cubismo. La imagen de esta obra, de pequeño formato (48 x  31,5 cm), la he tenido olvidada hasta hace pocos días, un extraño olvido por  que no es fácil ver una obra realista de Juan Gris.

Still Life Whit Bowl (1910) carboncillo y gouache 48 x 31,5 cm.
 
 

MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA DE MADRID

En el Museo Thyssen-Bornemisza, podemos ver esta interesante obra de Juan Gris de 1917. Interesante sobre todo para entender la evolución de su estilo según nos detalla el comentario sobre la misma firmado por JAL en la página del museo. Según éste, a partir de 1916 Juan Gris comienza el interés del artista por la pintura de figuras, "lo que le llevó a buscar inspiración en los grandes maestros del pasado. De aquellos años datas varios dibujos de obras de Rafael, Velázquez y Cézanne. así como tres óleos basados en el ejemplo de Corot. Mujer sentada toma de Corot el contrapunto de líneas curvas y rectas, así como el juego de claroscuro. Ahora bien, el empleo de un punto de vista elevado que aplana las formas y su estructura general a base de líneas oblicuas contrapuestas remite a los retratos de Cézanne. A diferencia Retrato de Josette Gris, 1916, obra con la que forma pareja, Mujer sentada es más variada y compleja, tanto desde el punto de vista formal, como cromático. Ello podría deberse al traje de fiesta que Josette viste en esta ocasión, aunque algunos autores aluden a la posible influencia de La Italiana, 1917, de Picasso".

Mujer sentada / Seated Woman (1917) Óleo sobre tabla
Colección Carmen Thyssen Bornemisza

MUSEO REINA SOFÍA DE MADRID

Para algunos pintores Juan Gris era el gran pintor cubista. "¡Qué hermoso es esto! -exclama Pablo Picasso ante una obra de Gris- ¡he aquí un pintor que sabía lo que hacía!". Aunque la reseña más interesante que he leído es del pintor uruguayo y coetáneo suyo, Joaquín Torres García: "No vacilo en poner a Juan Gris, si no a la cabeza del movimiento cubista (...), al menos como el que se acercó más a su justa expresión, dadas las premisas que se impuso, y, por esto, por encima de todos".

La Table de musicien/La mesa del músico/The Musician's Table
Óleo sobre lienzo (1926)

La bouteille d'anis / La botella de anís / The Bottle of AAnis
Óleo, collage y grafito sobre lienzo (1914)

Cahier de musique / El libro de música / Book of  Music
Óleo sobre lienzo (1922)


 REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO DE MADRID


Juan Gris (José Victorianos González) Madrid 1887-Boulogne-sur-Sene (Francia) 1927
1393. Bodegón con frutero y periódico. (Óleo sobre lienzo 0,60 x 0,73 m.)
Fechado y firmado: Juan Gris/2-20

A continuación os dejo la transcripción literal de la cartela de la obra, tan completa como suelen ser las del Museo:

El bodegón es un género clave del cubismo, el más apto para el puro experimento plástico. Tras la explosión de color "puntillista" de 1915, Gris adopta una paleta sobria y un equilibrio formal de planos geométricos. "Para mí, -escribe en 1925- el cubismo no es un procedimiento, sino una estética e incluso un estado de espíritu". Por su austeridad se ha vinculado a Gris con el bodegón español del siglo XVII. La botella, tan frecuente en su obra, evoca el término "botellismo" acuñado por Ramón Gómez de la Serna, que veía en esta obsesión cubista una expresión de angustia, "el manicomio de lo vítreo". El cuadro de la Academia se relaciona con la aguada "Le Journal", de 1919. 
Adquirido en 1996, con cargo a la Herencia Guitarte


domingo, 14 de febrero de 2021

Susan Meiselas

 MAGNUM: EL CUERPO OBSERVADO

El espectáculo de mujeres. Tunbridge, Vermont. Estados Unidos
1 de octubre de 1974. Susan Meiselas/Magnum Fotos

Estas fotografías pertenecen a la muestra 
Magnum: el cuerpo observado en la Fundación Canal. De esta exposición publiqué la serie de Cristina García Rodero dentro del conjunto  de obras de la excelente selección de los trabajos de 14 fotógrafos. La exposición gira en torno al cuerpo humano, de una variedad temática y técnica fotográfica de cada uno de los autores: la intimidad en lo individual y en lo social; la cultura y lo espiritual: la religión, el amor, el sexo, los ritos sociales que cada uno de los fotógrafos trata con verdadera maestría. La serie de Susan Meiselas (1948) gira en torno al cuerpo femenino,  la mujer como objeto de exhibición y espectáculo de ferias itinerantes a través del striptease que provoca en el espectador el voyerismo, el deseo destapando la poderosa atracción de la sexualidad. Al pie de cada fotografía trascribo las cartelas y comentarios de cada una de ellas; y entre éstas el texto que hace de presentación del proyecto de Meiselas

Shortie en el escenario central. Barton, Vermont, Estados Unidos
18 de agosto de 1974. Susan Meiselas/Magnum Fotos
En 1972 -nos introduce la cartela de la exposición referida a esta serie- Meiselas quedó fascinada con los espectáculos de striptease itinerantes que recorrían las ferias locales de Nueva Inglaterra. Durante los tres siguientes veranos, la fotógrafa documentó la acción fuera y dentro del escenario, capturando tanto la respuesta del público como la vida privada de las bailarinas.

Lena en el escenario frontal. Essex Junction, Vermont. Estado Unidos.
1 de septiembre de 1973. Susan Meiselas/Magnum Fotos
La mayoría de las ferias incluían varios espectáculos de striptease. Las sesiones comenzaban por la tarde y se prolongaban hasta medianoche. Tenían una duración aproximada de unos veinte minutos a lo largo de los cuales tres o cuatro mujeres bailaban al son de un disco de 45 RPM de su elección. En una época en la que un trabajador de una fábrica ganaba alrededor de 140 dólares a la semana, las bailarinas ganaban hasta 300 dólares, más alojamiento y comida.

El camerino. Fryeburg, Maine, Estados Unidos
5 de octubre de 1975. Susan Maiselas/Magnum Fotos
"Trabajan en un recinto ambulante, un camión que se despliega para formar dos escenarios, uno abierto al público que da a los terrenos de la feria, otro oculto bajo una carpa para una audiencia privada. Un camerino se interpone entre ellos".

Meiselas realzó además retratos individuales de las mujeres, utilizando la carpa donde actuaban como fondo. En ellos las bailarinas posaron libremente y sin restricciones, revelando un cierto grado de confianza en la artista. Sus cuerpos muestran rastros de sus experiencias y no se ajustan a un ideal específico de belleza.

Ginger. Carlisle, Pensilvania, Estados Unidos
18 de agosto de 1975. Susan Maiselas/Magnum Fotos
"El espectáculo de chicas es un negocio, y el striptease de feria es competitivo y estacional. Las mujeres que lo convierten en una profesión encuentran otro empleo en invierno en una serie de circuitos relacionados (...) Para la mayoría de las mujeres, el carnaval es una escala en el camino hacia otros trabajos como camareras, secretarias y amas de casa".

Coffe. Carlisle, Pensilvania, Estados Unidos
18 de agosto de 1975. Susan Maiselas/Magnum Fotos

Shortie. Isla Presque, Maine, Estados Unidos
11 de agosto de 1973. Susan Maiselas/Magnum Fotos
"El reconocimiento de este mundo no supone su invención. Quería presentar un relato de los espectáculos de mujeres que retratara lo que vi y que revelase cómo se sentían las personas involucradas acerca de lo que estaban haciendo".

Magnum: El cuerpo observado, en Fundación Canal, en Mateo Inurria, 2 de Madrid, hasta el 04 de abril de 2021.



SERIE CUBA EN ESPACIO FUNDACIÓN TELEFÓNICA DE MADRID

Incluido en el festival de fotografía PhotoESPAÑA2018, en Espacio Fundación Telefónica de Madrid con el título Players: Los fotógrafos de Magnum entran en juego, una muestra que "reúne a 46 fotógrafos de distintas generaciones de la agencia Magnum con el fin de sacar a la luz imágenes donde el juego es el protagonista". Entre los éstos, se encuentra obra de la Susan Meiselas de la que he entresacado estas imágenes de niños jugando en las calles de Santiago de Cuba (Cuba). Eché de menos los comentarios que la artista suele hacer en sus reportajes.

Sin título. Santiago de Cuba (1977)

En el Malecón. Santiago de Cuba (1977)


SERIE PRINCES STREET GIRLS EN GALERÍA PELAYO 47 DE MADRID

Todo empezó con un juego de niños: "Estábamos sentadas frente al 26 de la calle Prince, aburridas. Susan estaba montando en su bicicleta, y Carol tenía uno de esos espejitos de mano, estaba jugando con el sol... haciendo el bobo y siguiéndola con los destellos. Susan llegó hasta la esquina -no sé en qué estaría pensando- y vino, fue a su apartamento y cogió su cámara y... bueno, he aquí la historia de todo esto (mirando a las fotogarfías)". Así relata Frankie Castello, el único chico que formaba parte del grupo de las Prince Street Girls, el inicio de la historia.


Es la historia que recoge la fotografa Susan Meiselas y que se expone, en parte, en la Galería Pelayo4. Es la historia de un pequeño grupo de adolescentes que vive en el gueto italiano la Little Italy del Upper East Side de Nueva York en 1978, lo que se conoce hoy como SoHo. El proyecto era sencillo, Meiselas comenzó a fotografiar a las chicas de forma fortuita pero poco a poco se dio cuenta que las chicas iban cambiando "y decidió que quería documentar ese crecimiento".


Cuando llegué a la galería para ver la exposición no sabía muy bien qué esperaba encontrar, ni tan siquiera tenía muy claro qué significado tiene la palabra gueto, quizá algo marginal, un reducto en la gran ciudad donde se dan una serie de circunstancias, procedencia, raza o religión que te diferencian del resto. Esperaba encontrar algo similar al barrio periférico de Barcelona en los años 60 donde crecí; a fin de cuentas los niños son igual en cualquier barrio de cualquier ciudad, juegan a lo mismo y se entretienen haciendo las mismas cosas.


Lo atractivo del trabajo de Susan Meiselas es documentar ese proceso de cambio y ahora, al rescatarlo plantearse qué fue de las protagonistas. Dejar impresa estas historias, los viajes en metro, los juegos, el grupo, las comuniones, las bodas, y volver a retomar años después aquellas imágenes. A veces ese juego no tiene mucho sentido. Es, le explico a una amiga, como si hoy te encuentras con un novio que tuviste a los 15 años, recordarás que fue una historia hermosa y tierna, y por unos segundos sentirás o recordarás muy intensamente algo que sentiste con él entonces, pero la persona que ves hoy ya no es nadie en tu vida.


Algo así piensa Frankie Costello, "¿Dónde están todas estas niños? Se han esfumado, dentro de ellas no queda ni rastro de esas niñas." Unas se casaron, dejaron el barrio, querían una vida mejor y se mudaron. Pude leer al pie de algunas fotografías sus nombres: CarolJuliaTina... Ahora, lo complejo es que sus hijos están volviendo a la ciudad "y ahí está la parte difícil, porque ellas se fueron y sus hijos están volviendo. ¡Pero no hay nada a lo que volver!" no son bien acogidos en la comunidad, "es difícil que la gente que ahora vive aquí no entienda que en este sitio hay historia" y añade lacónico "Hemos cambiado a los niños por los perros".


Prince Street Girls, de Susan Meiselas en la galería Pelayo47, en calle Pelayo, 47 de Madrid, en exposición de 2014.



sábado, 6 de febrero de 2021

Pablo Serrano

GALERÍA ANSORENA DE MADRID

Siempre se encuentra alguna pieza pequeña, como olvidada o abandonada al azar sobre un mueble, junto a un cuadro al pie de la pared. Esta vez, entre pinturas, lienzos, bastidores, unos catálogos y monográficos, ese toro aún esbozado, rotundo, desbravado y esa pequeña pieza mitas escorpión mitad herramienta.

Toro. (ca. 1949) Bronce, fundición y patinado (27,5 x 27,5 x 19 cm.)

Sin/Título (1957) Hierro y soldadura (17, x 4,3 x 19,3 cm.)


Galería Ansorena en calle Alcalá, 52 de Madrid.

PABLO SERRANO RETRATADO POR ALBERTO SCHOMMER

Pablo Serrano (Alberto Schommer)
Pablo Serrano (n. 1908 - m. 1985). Escultor. Fundador del grupo "El Paso" con Antonio Saura o Rafael Canogar, entre otros. Premio Nacional Príncipe de Asturias de las Artes (1982). Serie Máscaras


RETRATO DE ANTONIO MACHADO

Antonio Machado de Pablo Serrano (Bronce)  en la calle Antonio Machado de Madrid

De la escultura de Antonio Machado de Pablo Serrano se hicieron varios vaciados. El más grande tiene 1 metro de altura, como la que vemos en la imagen que se encuentra en la calle Antonio Machado de Madrid. La mediana de 60 cm. de altura -de esta podemos ver una en los jardines de la Biblioteca Nacional y otra en el Bellas Artes de San Fernando. ambas en Madrid; y la más pequeña de 18 cm. El significado de la obra lo encontramos en el artículo de Jesús Rubio Jiménez, Pablo Serrano y su Retrato de Antonio Machado: "Para el espectador el busto de bronce de Pablo Serrano es un retrato del poeta que supone una interpretación del personaje, siguiendo la interpretación establecida en su día por Emiliano Barral, la potencia del pensamiento y el ensimismamiento melancólico son los rasgos buscados y conseguidos. Para ello el escultor ha deformado el cráneo del poeta, agrandándolo de tal manera que se potencia plásticamente la parte correspondiente a su cerebro mientras que otros órganos quedan reducidos".

Siguiendo el artículo de Rubio Jiménez, el origen de esta escultura está en la influencia que Machado ejercía sobre los intelectuales de la España de los años sesenta. En 1965 surge la idea de rendir un homenaje al poeta en Baeza ciudad donde Machado fue profesor en el instituto, y erigir una escultura que sería inaugurada al año siguiente. A tal fin se creó una comisión encargada de organizar los actos y recaudar fondos para sufragar los gastos. Entre los organizadores y apoyos económicos se encontraban destacados autores y artistas, entre ellos el arquitecto Fernando Román y el escultor Pablo Serrado, que serían los encargados de la obra. Cuando el homenaje se iba a llevar a cabo éste se prohibió. Entre las causas de la prohibición estaban las pesquisas la policía político-social de la época que detectó una intensa actividad política en torno al homenaje a través del PCE y organizaciones clandestinas que tendían a convertirlo en un acto político, lo que llevó al ministro Manual Fraga a ordenar su prohibición. Ésta fue tan precipitada que gran parte de los invitados y concurrentes -se llegó a convocar a unas 3000 personas- ya estaban en Baeza o viajando hacia allí. Los intentos de negociar la inauguración fueron rechazados, los asistentes reprimidos y algunos fueron detenidos y multados. La obra tuvo que esperar hasta 1983 para ser instalada en Baeza

La que vemos hoy en Madrid se inauguró el 13 de octubre de 1985 en la plaza que se abre a la calle Antonio Machado. Pocos después, el 26 de noviembre fallecía Pablo Serrano. El montaje de la escultura, el popular "Cabezón" como lo llaman los vecinos, también tiene sus anécdotas. El diseño del conjunto corrió a cargo del arquitecto Joaquín Roldán. La cabeza del poeta descasa sobre un bloque de granito rosa en cuya parte trasera se puede leer: 1875-1939 SEVILLA-COLLIURBE. Las letras URBE en origen debieron ser OURE y fueron rectificadas y pintadas con el agravante de escribir Colliurbe en lugar de Collioure. Pocos años después la plaza fue remodelada para construir un aparcamiento subterráneo de tal manera que la entrada al mismo se hace por la derecha del monumento, y la salida por su izquierda, lo que deja escaso espacio para cualquier acto en memoria del poeta encajonado entre las rampas del aparcamiento.

Para conocer más sobre la escultura, el artículos ya mencionado de Jesús Rubio JiménezPablo Serrano y su «Retrato de Antonio Machado» (1966): Circunstancias y significación.



PABLO SERRANO EN LA REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO

Pablo Serrano. Interpretación al retrato de Antonio Machado
Bronce.(0.64 x 0,58 x 0,58 m.)  Academia Bellas Artes de San Fernando (Madrid)
La cartela de la escultura nos recuerda algunos aspectos de la obra de Serrano: Antonio Machado (1875-1939) es figura fundamental de la generación del 98. Esta poderosa cabeza, como el título indica, no es una recreación literal sino que interpreta el espíritu del poeta andaluz y su gesto serio, un tanto amargo. Es uno de los ocho ejemplares existentes a partir del monumento a Machado en Baeza (1965), creación de Serrano y del arquitecto Fernando Ramón. Otros ejemplares se encuentran en Providence (Rhode Island), Nueva York (M.O.M.A.), París (Museo de Arte Moderno) y la ciudad de Soria donde Machado también vivió.
Donado por el artista en su ingreso a la Academia en 1981.


Pablo Serrano. Encuentros. Bronce. (22 x 44 x 16 cm.)
Academia Bellas Artes de San Fernando
Procedencia: Legado Mordó Alvear 2011


MUSEO AL AIRE LIBRE DE MADRID

Unidades-Yuntas, (1972) Bronce


PABLO SERRANO EN LA BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA

Pablo Serrano: retrato de Antonio Machado
 Jardines de la Biblioteca Nacional de España  (Madrid)

En la peana de la escultura hay la inscripción de un verso del poeta "Se hace camino / al andar" Antonio Machado 1875-1939. Cabeza realizada por Pablo Serrano, 1966. Peana realizada por Alberto Corazón. Copia patrocinada por Endesa.


EN NUEVOS MINISTERIOS DE MADRID

Indalecio Prieto, fue destacado político socialista, que ocupó durante la II República (1931-1939) varios ministerios, entre ellos el de Obras Públicas, desde donde promovió en 1931 la construcción de Nuevos Ministerios en los terrenos que ocupaba el antiguo hipódromo de Madrid. En el nuevo complejo se alojarían el Ministerio de Obras Públicas, del que Prieto era titular, y el de Gobernación, encargo que recibió el arquitecto Secundino Zuazo

Indalecio Prieto (1984) Bronce

La estatua del exministro socialista fue encargada, durante la presidencia del también socialista Felipe González, a Pablo Serrano inaugurándose en 1984 frente a la fachada de Nuevos Ministerios. Fue la última escultura que Serrano acudió a su inauguración. La obra ha sufrido varias agresiones por parte de grupos radicales con pintadas y lanzamiento pintura contra ella tras instarse, desde el propio Ayuntamiento, su retirada.

Detalle de Indalecio Prieto (1984) Bronce

EN CALLE MARQUÉS DE VILLAMAGNA DE MADRID

Escultura que transita entre el realismo y la abstracción como hemos podido ver en la anterior obra del escultor, no exenta de un simbolismo tremendista característico de la última época del escultor aragonés. La Fuente y el Río (1971) está situada en el número 3 la calle del Marqués de Villamagna, esquina con la calle Serrano. La obra fue un encargo del desaparecido Banco Hispano Americano; se colocó en una de las terrazas ajardinadas del solar que antes fue el palacio de Anglada. Aquí construyó el banco su nueva sede colocando la escultura en 1973, según se puede leer en la placa de la escultura, y donde trasladó en 1991 la sala de exposiciones de la Fundación Banco Hispano Americano. Otra oficina del banco se encontraba en el número 62 de la calle Serrano, en la acera de enfrente y en diagonal donde está colocada la escultura. Casualmente esta oficina fue reformada por Secundino Zuazo hacia 1949, arquitecto que se encargó de diseñar los Nuevos Ministerios donde está colocada la anterior obra que retrata a Indalecio Prieto.

La Fuente y el Río (1971) Bronce


EN CIUDAD UNIVERSITARIA DE MADRID

El grupo escultórico de Pablo Serrano está dedicado al doctor Gregorio Marañón y se inauguró en 1970. Está colocado según la posición del observador, en la derecha de los jardines de la Facultad de Medicina en Ciudad Universitaria de Madrid. La escultura principal, es de bronce y mide dos metros y medio y carece de peana, en ella que representa la figura de Marañón; tras él hay dos marcos o ventanas de granito que simbolizan sus dos principales disciplinas, la Medicina y el Humanismo (Gómez). A lo pies se construye un pequeño estanque, que nunca he visto con agua, y a su derecha un gran hexágono de granito grabado el nombre de Gregorio Marañón y la fecha 1887-1960. En el diseño del conjunto trabajó junto a Serrano el arquitecto uruguayo Leandro Silva.


Completa el conjunto una obra de la serie Unidades-Yunta, -de esta serie podemos ver la ubicada en Museo al Aire Libre que hemos visto más arriba-. Está elaborada en granito y situada unos metros a la derecha del estanque que, si el visitante no está atento, puede pasar desapercibida. El grupo fue erigido por suscripción popular.

Escultura de Gregorio Marañón. Bronce

Unidades-Yuntas. Granito

Para este grupo he consultado: Gómez, Carmen en Paseo por la escultura de Pablo Serrano en Madrid en artemadrid.wordpress.com.