miércoles, 15 de enero de 2025

Joaquín García Donaire


Mañana de martes frío, luminoso. En el parque apenas una persona, una mujer joven empujando un carrito de niño. Estaba frente al castillo de Villaviciosa de Odón, un palacio renacentista de figura compacta, torres circulares, de gran armonía. El parque es moderno, al este del castillo hay otro parque, uno histórico de trazado simétrico, es hacia donde camina la mujer con el coche de niño. No tengo mucho tiempo para detenerme en él, así que dedico el poco tiempo que me resta a pasear por el jardín diseñado al uso de estos tiempos. A un lado, hacia el este también, varias casetas de apenas un metro de altura con techo de teja árabe parece que son para los patos que viven a orillas del estanque que hay en el centro del parque. Hacia el oeste una escultura de bronce, una mujer jugando con un niño. Una maternidad. Después de fotografiarla busco al autor: Joaquín G. Dinaire.

Maternidad. Joaquín G. Donaire. Villaviciosa de Odón 20 de marzo de 1999

Llama la atención que en la placa de esta "Maternidad", hayan abreviado García por G. La fecha, 20 de marzo de 1999. La composición, salvando las distancias, obra y lugar, me recordó a los "Hermanitos de leche" de Aniceto Marinas frente al castillo de Cuéllar (Segovia). La escultura de García Donaire se realizó un año antes, en 1998 y se colocó en el Parque del Castillo como homenaje a las madres de la villa. 


MUSEO DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO

Joaquín García Donaire. Mediterránea. Bronce 0,58 x 0.71 x 0,31 cm.
Donada por la viuda del artista en 2007

Después de visitar Villaviciosa de Odón nos quedó la sensación, o mejor dicho, la necesidad de ver más obras de García Donaire, lo que propició la visita al museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. La más espectacular de las obras y la más dinámica, de mayor expresividad, sea Mediterránea. No obstante es el busto de su cuñada es la que merece una mayor explicación en la cartela de la obra, "García Donaire ... realizó este busto de su cuñada durante su estancia como pensionado en la Academia Española de Bellas Artes de Roma, en la Colina del Gianicolo (1955-1959). Es una cabeza de sobrio verismo en la que se aprecia un conocimiento profundo de la persona retratada. El modelado, de gran sencillez, transmite una naturalidad expresiva".

Joaquín García Donaire. Retrato de María Prodán. Bronce 0,30 x 0,25 x 0.24. Firmado
y fechado: Donarire 59. Donado por el artista en su ingreso a la Academia en 1985

Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en calle Alcalá, 13, de Madrid.


miércoles, 8 de enero de 2025

Francisco Mendes Moreira


Paseando la tarde por Las Salesas y encuentro, paso frente a varias galerías, cerradas, temas que no interesan, exposiciones por montar, alguna ni un solo cuadro, paredes lisas, blancas. Me retiraba, me marchaba aburrido. Había visto a un galerista con una obra de Oteiza a sus pies, una obra que ya había fotografiado hacía tiempo y que nunca supe qué fue de ella. El galerista hacía aspavientos con los brazos, hablaba y otro personaje, a su derecha, parecía escucharle sin mucho entusiasmo. Desde la acera me agaché para comprobar si la obra era la de Oteiza. Era. En ese momento el individuo que escuchaba me miró. Me enderecé, giré y terminé se subir la suave pendiente de la calle para desembocar en la misma calle pero con otro nombre. Me encontré, por fin, frente a una obra que me llamó la atención tras un ventanal. Había pasado antes frente a la puerta, una puerta de hierro exagerada. Llamaba la atención, era una escultura, porque tenía color, y tras ellas varios cuadros; las formas eran divertidas, la composición tenía cierto equilibrio que encandilaba la mirada. No tenía nada que ver con la dureza de Oteiza, eran livianas, abstracciones divertidas firmadas con un FMM, y se acabó. Entré en la sala.


Había descubierto una galería que hacía al menos dos años que estaba allí. Daba lo mismo. Me entusiasmaba el color, según la nota de prensa, una obra intuitiva, intuitive work, ... (me aburre leer en inglés). Tiene formas inventadas más que intuitivas, informales, hojas, árboles, soles, redondeles de tela, marcos de madera, un mundo personal, íntimo. La vista se va de un cuadro a otro, y entre medias una escultura. Collage, óleo, madera, telas y enmarcados. Un bonito viaje, una espléndida parada. Es de las pocas veces en las que el observador no intenta reparar, reconstruir, curar lo que ha visto acudiendo a un clásico, a un canon-


FMM en Alzueta Gallery Madrid, en Marqués de Monasterio, 1 de Madrid., hasta el 12 febrero 2025






viernes, 27 de diciembre de 2024

Manuel Rivera Hernández

COLECCIÓN ABANCA EN MADRID

Espejo de agua (1965) Malla metálica y óleo sobre tabla

Tenue cambio de color, matices difuminados a través de la tela metálica; la obra de Rivera vuelve a sobrecoger al visitante. En la sala había un par de parejas, cuatro, seis personas y una de ellas obsesionada, o tal vez magnetizada, con esta obra que fotografiaba una y otra vez con la imposibilidad de enfocar la urdimbre y la trama de alambre que parecían moverse, mecerse en una suave ola óptica. Esta expuesta en la sala-galería de exposiciones CasAmérica, de la colección Abanca. y ni tan siquiera se menciona en el pequeño tríptico que dan en recepción por lo que puede pasar desapercibida una vez se borre toda imagen de ella trascurrido el tiempo.

Espacio y Tiempo, colección Abanca en CasAmérica. calle Marqués del Duero, 2 de Madrid hasta el 23 de mayo de 2026.


REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO DE MADRID
 
Homenaje a Manuel de Falla (1978) Óleo y tela metálica sobre tabla
Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid)

Obra de Manuel Rivera en la exposición de García de Paredes en la Fundación ICO de Madrid. La obra es propiedad del Bellas Artes de San Fernando, donde quizá los juegos de luz no sean tan intensos como en la sala del ICO. Aquí podemos apreciar la riqueza cromática que provocan los focos de luz de la sala en la tela metálica de la obra (se encuentra iluminada desde el techo, en una sala cerrada y oscura). La obra se podrá ver en este lugar hasta que concluya la exposición de García de Paredes, e imagina el visitante que una vez concluida vuelva a su espacio original para poder comprobar las diferencia que la luz produce en la obra.

Espejo-Icono 1 (1992) Tela metálica y óleo sobre tabla (1.30 x 0.89 m.)

La intensidad, el desenfoque, la lucha de la luz para fluir a través de la materia, la malla que provoca esa especie de astigmatismo en la lente de la cámara, se percibe con tanta plenitud que hace imposible el enfoque. La visita a la Real Academia, al Bellas Artes de San Fernando, se prolonga una y otra vez en busca de la imagen de este Espejo-Icono 1 (1992). La labor de Rivera traspasa, eso sí, su obra y la cartela nos detalla breve que funda el grupo El Paso (1957-1960), "y sigue las pausas establecidas por el grupo basadas en la búsqueda de un arte libre y abierto a la experimentación y la expresión de una nueva realidad: el Informalismo. Es el único artista que abandona los tradicionales materiales pictóricos de El Paso para usar la tela metálica como soporte principal convirtiéndola en la protagonista de su estilo de plena madurez".


MUSEO DE ESCULTURA AL AIRE LIBRE DE MADRID

Tríptico (1972) Acero inoxidable

Esta obra del granadino Manuel Rivera, (1927-1995) de grandes dimensiones, aunque no he encontrado sus medidas, la podemos ver en el museo de Escultura al Aire Libre de Madrid. Se encuentra anclada en el muro de contención de la calle Serrano. Según la nota del ayuntamiento madrileño, pertenece a la serie Los Espejos. En esta ocasión el artista utiliza el muro como bastidor donde fija la trama de mallas de acero que van a producir en el espectador el efecto vibrante de la luz sobre el metal.

Parte del texto nos da una visión de la obra a través del propio autor: "Aunque es una creación abstracta, sugiere el mundo extraño de los espejos y de las sombras misteriosas que en ellos se reflejan. Como en el resto de su producción recoge el mundo de las transparencias, de los espacios mágicos de los jardines y las estancias, entrevistos a través de las persianas y celosías granadinas".


sábado, 21 de diciembre de 2024

Pablo Milicua


No sabría cómo catalogar a obra de Pablo Milicua, un eclecticismo maravilloso y alucinante, pero da igual. Hay artistas que escapan a lo formal y a lo informal, que viven su propio proceso de creación y se abren a un mundo como el actual de manera decidida, abierta, recurrente, como una explosión de espontaneidad acudiendo a todas las tendencias. Así se presenta en los muros de la sala de exposiciones temporales del Museo Lázaro Galdeano. Digno de ver, digno de leer, nada tiene desperdicio, los textos, las obras, el personaje, el artista (de haberlo conocido).



MILICUA MUSEUM

La obra de Pablo MilICUa (Bilbao, 1960) parte de una labor de recolección y archivo de materiales significativos, que después son reordenados en estructuras narrativas mediante técnicas de ensamblaje y collage, en un proceso de destrucción y creación, arqueología y alquimia.

La fascinación por objetos e imágenes del pasado, el coleccionismo, el interés por la historia y un cierto criterio enciclopédico establecen una relación entre Milicua y Lázaro Galdiano. Se establece así una tensión entre una idea sublime del arte y de la excelencia de la alta artesanía preindustrial (Lázaro) y la utilización expresionista de elementos pop de la era postindustrial recontextualizados en un discurso artístico heredero del surrealismo (Milicua).

Milicua Museum plantea un retrato atemporal anacrónico; la visión de un territorio mental y creativo construido a partir de unas obras que a su vez están constituidas por una vez de microrrelatos y que actúan como piezas de un rompecabezas aún mayor. Este sistema de identificación y autoafirmación se abre, a través de objetos e imágenes a un campo más amplio y ambiguo, nebuloso donde otra realidad más profunda alberga la maravilla y el prodigio.




MAR INTERIOR

Acumulación y archivo. Colección y selección.

Los objetos recolectados en el transcurso del tiempo y desplegados por el suelo de forma combinatoria, han sido seleccionados de la realidad exterior en un proceso apropiativo de falsa arqueología cargada de una historia sedimentada.

Objetos que aparecen como vestigios de otra realidad, como elementos de una descripción que establece un pasaje, una autobiografía o un autorretrato. Surge la escenografía del recuerdo, del museo del coleccionista que recompone su identidad a base de trofeos y reliquias.

El carácter decorativo, anecdótico, banal de los elementos se recontextualiza en una perversión de la falsa inocencia de souvenir kitsch envejecido y de fragmento abandonado, bello e inútil relegado al olvido, teñido de la melancolía gloriosa y marchita de un esplendor fracasado.




MILICUA

Grotesco Barroco y Manierista
Surrealismo y Simbolismo Post Punk Freak Dadá
Arte Bruto, Fluxus Luxus Comix Underground Tebeo
Barroco-Psicodélico Pop Kitsch
Nuevo Realismo Arte Objetual Arte Popular
Arte Vasco Arte Fantástico Arte Raro
Neoexpresionismo, Transvanguardia, Figuración
Subcultura y Contracultura
Anarquismo Ácrata Anacrónico Antirrealidad Antitodo
Libertario / Libera / Libertino
Alquimia y Transmutación: La Basura es Oro
Materialismo Trascendental - Animismo Materialista
Magma y Amalgama, Mosaico y Acumulación: Montones
Escuela Polimatérica y Polícroma
Collage, Ensamblaje y Fotomontaje
Escultopintura Instalación Object Trouveé
Esperimentalismo Coleccionismo Archivo Apropiacionismo
Elegir es Crear: Fetiche y Souvenir
Arqueología Ficticia Espectaculo Estático Paisaje Cultural Museo Efímero
Extrañeza en el Lugar Común
Primitivismo Minimalismo Sucio. Lo Bruto y lo Feo
Nueva Visión - Lo Nunca Visto - Visionario
Excentricidad Apocalíptica, Estéticas del Caos
Humor, Ironía y Sarcasmo. La Caricatura Satírica
Destructivismo - Algo que se salga - Romper el discurso
El Misterio y la Sorpresa - Lo Híbrido y Contradictorio - El Enigma Infinito
El Prodigio, Hibridación y Metamorfosis
Otro Mundo




Pablo Milicua: Milicua Museom, en Museo Lázaro Galdiano, calle Serrano, 122 de Madrid hasta el 19 de enero de 2025

jueves, 19 de diciembre de 2024

Eusebio Sempere

FUNDACIÓN JUAN MARCH DE MADRID

Órgano (1977) Acero inoxidable 270x400 cm.

Esta escultura se encuentra enfrentada a otra de Eduardo Chillida en la entrada de la Fundación Juan March de Madrid. Aunque se titula Órgano, frente a ella se asemeja más a una fuente, e incluso recuerda una obra de Ibarrola en la estación de Chamartín.


La obra tiene instalado un motor que la hace girar, aunque nunca la he visto en movimiento, aunque sí gira por la fuerza del viento que hace girar los filamentos de acero instalados sobre la plataforma circular.
 
Fundación Juan March, en la calle Castelló, 77 de Madrid


MUSEO AL AIRE LIBRE DE LA CASTELLANA DE MADRID

Móvil (1972) 300 x 300 x 20 cm. Acero inoxidable

Eusebio Sempere, uno de los impulsores del museo, es el artista más representado en el Museo al Aire Libre de la Castellana, además de una obra: Móvil (1972), también diseñó las barandillas, los bancos  y la cascada y los prismas de luz.


Barandilla y estanque de la cascada. En el centro obra de Martín Chirino

Banco

MUSEO ICO OBRAS DEL AUDITORIO NACIONAL DE MÚSICA


Visitando el Museo ICO de Madrid se encuentra el visitante con la grata sorpresa de obras de otras instituciones que enriquecen la exposición, en esta ocasión sobre la ingente y magnífica obra de García Paredes. Entre planos, alzados y maquetas, rompiendo lo que puede parecer la aparente monotonía arquitectónica, una obra ajena, esta vez de Eusebio Sempere, de Lucio Muñoz, Manuel Rivera o Joaquín Vaquero. Vamos a iniciar la entrada sobre Sempere con las dos obras de esta exposición, dos tapices que pertenecen al Auditorio Nacional de Música. Las cartelas son muy escuetas al contrario del formidable tamaño de las obras que se representan en la oscuridad de una sala en la se proyectan audiovisuales, el juego de líneas y el color son formidables. Tan solo queda a la espera de sus medidas, contemplarlos tal cual pude fotografiar.

Otoño (1989) Tapiz en algodón puro, lana merina y seda natural. 
Auditorio Nacional de Música INAEM

Verano (1989) Tapiz en algodón puro, lana merina y seda natural
Auditorio Nacional de Música. INAEM


MUSEO MUNICIPAL DE ARTE CONTREMPORÁNEO DE MADRID

Excelente obra de Sempere, Reja (1973) hierro soldado y pintado. No es muy grande la pieza pero está muy bien colocada en la sala del museo, a la altura de la visión del espectador. Este día tenía una visita el museo y muchos de los integrantes se pararon frente a la obra, otros, como suele ser habitual, hablaban y desfilaban entre pasillos, tabique, biombos de pladur y un continuo sisear que apenas vale la pena enfadarse con ellos, son como el agua sucia de un arroyo que sólo hay que esperar una avenida para limpiarla.


MUSEO DE ARTE ABSTRACTO DE CUENCA

Estas Columnas (1974) quizá hubiese sido cruel no insertarlas en el entorno y preferí dejar la imagen de la ventana con el fondo de la sierra de Cuenca. Esto normalmente no existe en exposiciones y museos donde se exhiben obras que puedan exaltar la ciudad o el entorno donde se crearon o donde reposan los recuerdos del autor.

Eusebio Sempere. Columnas (1974) varillas de acero cromado soldadas. 

Museo de Arte Abstracto Español, en Casas Colgadas en Canónigos, 3. Cuenca.